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Todos contra “Guacho”, el hombre más buscado de la frontera Ecuador-Colombia

BORDER
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Una cacería con características extraordinarias que tiene en vilo a una zona vulnerable de América Latina

Por aire, mar y tierra. Así es la búsqueda incansable por estas horas de más de 3.000 efectivos de Ecuador y Colombia para dar con Walter Patricio Artízala Vernaza, líder del grupo disidente de las FARC, el Frente Oliver Sinisterra.

Según información que ha trascendido en las últimas horas, los militares de ambos países lo tienen “cercado” en la zona colombiana de Nariño, zona más alejada de la frontera, luego de una persecución en la que resultó herido de bala, tal cual confirman medios locales como El Comercio.

El megaoperativo, que está siendo coordinado por ambos países, implica también un fuerte patrullaje por las diversas vías fronterizas cercanas a la localidad ecuatoriana de San Lorenzo, lugar donde se produjo un atentado con coche bomba a comienzos de 2018 que mereció incluso un mensaje especial del papa Francisco.

En los últimos días, en medio de estos operativos, un soldado fallecido durante los enfrentamientos con el Frente Oliver Sinisterra. Su despedida, a manos de sus compañeros, estuvo cargada de homenajes y fue más que emotiva.

 

GUACHO
Ejercito

¿Y qué pasa con la frontera norte?

“Desde el primer atentado en la frontera norte con Colombia, la madrugada del 27 de enero del 2018, han transcurrido siete meses y el saldo es de nueve muertos. En su momento, 511 personas fueron desplazadas de varias localidades de Esmeraldas, tras 11 atentados. Todos ecuatorianos”.

Así comienza un especial de El Comercio denominado “El Pulso de la Frontera Norte” en el cual se hace énfasis en la población, el tema de desplazados y refugiados, los lugares impactados por el conflicto colombiano y hasta de la ruta de la droga de grupos armados.

Este medio ecuatoriano se ha posicionado como uno de los más ávidos en cuanto a la información, pues tres integrantes de su equipo periodísticos se transformaron en víctimas de “Guacho” –secuestrados y asesinados en abril de 2018-, hecho que generó solidaridad y oración a nivel continental.

 

Es en esa zona vulnerable de América Latina donde desde hace varios años la población ha tenido que lidiar con los efectos del conflicto armado colombiano –en especial los vinculados a las FARC- y actualmente con las disidencias.  Es ahí, en localidades como San Lorenzo donde las personas conviven con el tráfico de droga, las vicisitudes del narcotráfico y las constantes amenazas. Se trata de una zona marcada por la violencia y la inseguridad, donde curiosamente el nombre de “Guacho” suena a héroe, al menos para los niños, quienes no dudan en decir que cuando sean grandes quieren ser como él.

 

Sin dudas, un lugar sumergido en el olvido y necesitado de que alguien le pueda dar visibilidad (“darle voz a quien no tiene voz”, un claro mensaje del papa Francisco que aplica a este lugar).

Es en esa zona caliente de América Latina donde la Iglesia también ha manifestado su preocupación y ha estado acompañando el sufrimiento de la gente. Por ejemplo, para muchos en ese lugar es más que familiar monseñor Eugenio Arellano, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, un cura español de reconocida tarea pastoral como misionero en Esmeraldas e inconfundible por su capacidad de cercanía y “callejeo”.

 

Arellano, gracias a su contacto con curas y misioneros que conocen de primera mano historias de narcotraficantes y guerrilleros, manifestó que logró conocer a “Guacho” cuando era niño. En horas donde su nombre comenzó a sonar con más fuerza, luego del secuestro y muerte de tres periodistas, Arellano no dudó en enviar un mensaje contundente pidiéndole que se entregara. Incluso, el nombre de este obispo sonó fuerte como posible mediador, instancia que luego se terminó diluyendo.

 

¿Guacho habrá escuchado en algún momento estas palabras? Lo cierto es que por estas horas este hombre, el hombre más buscado de esa zona fronteriza, está acorralando. Ojalá pronto vuelva la paz a una zona ávida de tranquilidad y futuro.

 

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