Estas pautas ayudan a un alma perturbada a discernir los muchos movimientos que ocurren dentro del corazón
Mientras se encontraba postrado por una lesión grave, san Ignacio de Loyola comenzó a preguntarse sobre el estado de su propia alma y los diferentes sentimientos que experimentaba al tomar decisiones. Escribió la siguiente revelación en su autobiografía (escrita en tercera persona).
Esta revelación le acompañó durante el resto de su vida y fue desarrollada más extensamente en sus Ejercicios espirituales.
Conocer el propio interior
En esta obra pudo ofrecer una serie de normas concretas para llevar una vida espiritual que ayude a un alma perturbada a discernir los movimientos o “mociones” de su corazón y descubrir si vienen influidos por un espíritu maligno o benigno.

Desde entonces muchos han encontrado consuelo en sus reglas y las revisan regularmente para comprender mejor los movimientos de Dios en su alma. Aquí están las ocho reglas que san Ignacio da en sus Ejercicios espirituales.
Primera regla
Segunda regla
Tercera regla
Cuarta regla
Quinta regla
Sexta regla
Séptima regla
Octava regla














