¿Un ángel a la mesa de un Papa? Ésa es la historia que se esconde tras la tradición de la "mesa de la caridad", un emotivo recuerdo conservado en Roma que transporta a quienes lo contemplan a los orígenes de la caridad de los pontífices
A orillas de la carretera que lleva del Coliseo al Circo Máximo, frente al monte Palatino, se alza una basílica que lleva el nombre de San Gregorio. Situada en las verdes laderas de la colina Caelius, esta iglesia está dedicada al papa Gregorio I, que hizo construir aquí un monasterio en el siglo VI.
Nacido en el seno de una de las familias patricias más prestigiosas de Roma, y sobrino del papa Félix III, este aristócrata desarrolló en su día una brillante carrera política, llegando incluso a ser prefecto de la Urbs en 572. Sin embargo, dos años más tarde, abandonó el cursus honorum para dedicarse por entero a Dios, y se decantó por un ideal de vida monástica, que le llevó a ser elegido papa en 590.













