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El ‘manual’ para exorcistas revisado por el Vaticano 

EXORCIST
Shutterstock | lunamarina
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La Asociación Internacional de Exorcistas con sede en Roma, instituida por Gabriel Amorth, que cuenta con el aval del papa Francisco, ha publicado sus líneas guía para que sus sacerdotes, incluso inexpertos, sepan cómo actuar contra el diablo y sus ángeles o reconocer fraudes y simulaciones.  

La Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) con sede en Roma ha publicado su manual: “Directrices para el Ministerio de Exorcismo. A la luz del ritual actual vigente” (Ed. Messagero Di Sant’Antonio) con el objetivo de ofrecer una formación inicial o continua para los sacerdotes que se enfrentan a las manifestaciones sobrenaturales del mal. 

Las directrices son un documento privado, reservado a los miembros de la AIE. No obstante, se sugiere -no oficialmente – también como una guía útil para ayudar a las conferencias episcopales.  Probablemente muchas de las lecciones aprendidas de P. Gabriele Amorth, reconocido exorcista a nivel mundial, se encuentran en la guía. 

La Asociación que tiene la autorización del papa Francisco y del Vaticano ha redactado el texto para orientar a sus sacerdotes, autorizados por el obispo ordinario, al ministerio del exorcismo en el cuidado del pueblo de Dios. 

El manual no es un texto de Magisterio de la Iglesia, sin embargo fue examinado y corregido por el Dicasterio de la Congregación para el Clero del Vaticano. También participó en la revisión el dicasterio para la Disciplina de los Sacramentos y de la Congregación para la Doctrina de la Fe. 

Manual para sacerdotes autorizados 

El documento evidencia que existen curas que reciben, la autorización de los Ordinarios para realizar exorcismo, que cumplen con la condición de estar dotados de “piedad, ciencia y prudencia e integridad de vida”, pero que no han recibido una debida preparación para reconocer las artimañas del demonio y ayudar a los que sufren de sus ataques. 

Discernimiento” antes de recurrir al exorcismo, aconseja la Iglesia indica el cardenal De Donatis, Vicario General de su Santidad para la Diócesis de Roma. “Esto requiere que los exorcistas sean muy conscientes de los principios y las formas en que debe llevarse a cabo”. 

También se requiere un cambio de vida total por parte de la víctima. “Una vez comprobada la realidad de una acción diabólica extraordinaria, se pide entonces al exorcista que sepa acompañar a los tribulados del maligno en un camino de fe que, si su objetivo es precisamente el de la liberación de la presencia e influencia demoníaca, no puede prescindir de la necesaria conversión”. 

El misterio del mal – afirma el cardenal de Donatis – puede “irrumpir en nuestra vida, ya sea por nuestra negligencia e infidelidad, ya sea por un permiso divino especial, queriendo que Dios mismo lleve a término ese proceso de purificación que pide a todos y que, sobre todo en aquellos que buscan asemejarse al Hijo con todas sus fuerzas, puede asumir aspectos particularmente fuertes”. 

El papel del exorcista 

Para la Iglesia el papel del exorcista “no se reduce al de ‘distribuidor de bendiciones’. Por el contrario, recuerda el cardenal vicario del Papa en Roma: ”el contexto de secularización y neopaganismo, la dilución o pérdida de la fe, el relativismo y la confusión general deben llevarlo a cuidar más la vida espiritual de sus pacientes para estar realmente cerca de quien asiste». De lo contrario, es muy difícil para los fieles lograr la plena liberación del maligno. 

El manual es «un instrumento precioso y válido para el uso interno” de la AIE. Las Directrices ayudarán a los sacerdotes exorcistas, miembros de la AIE, a evitar, “prácticas o métodos que no correspondan a las normas por las que la Iglesia regula el ministerio del exorcismo”. 

El exorcista no trabaja por su cuenta 

El cardenal De Donatis advierte que el exorcista “no puede proceder a su propia discreción, ya que trabaja en el marco de una misión oficial que lo convierte de alguna manera en un representante de Cristo y de la Iglesia”. 

Por lo tanto, en el ejercicio de su ministerio el sacerdote debe respetar “las normas” eclesiales, que incluyen “la correcta celebración del sacramento del exorcismo, pero al mismo tiempo regulan mucho más que la sola acción litúrgica, como las Directrices ponen continuamente de relieve y recuerdan, y muy apropiadamente”.

“Una segunda función que las Directrices podrán cumplir será la de contribuir a la formación inicial de los candidatos al ministerio de exorcismo siempre que sus Ordinarios consideren oportuno recurrir a la AIE para asegurarles unos principios bien fundados y unas pautas de conducta seguras en el desempeño de este delicado y difícil servicio eclesial”.

Jesús sabe distinguir entre enfermos y poseídos 

Por su parte, el padre Francisco Bamonte, presidente de la AIE, afirma que este ministerio se inspira en Jesús que “distingue muy bien entre la gente que está simplemente enferma y la gente poseída por el diablo”. 

“Estos últimos revelan, con signos inequívocos, la presencia de una inteligencia ajena a ellos, presencia que se caracteriza en particular por la manifestación de una tremenda aversión a Jesús”. 

El experto exorcista, discípulo también de padre Amorth asegura que “esta inteligencia, que debe atribuirse a un ser personal distinto del hombre e identificable con uno de los ángeles apóstatas, se sirve de los miembros de la persona, sobre los que ejerce su dominio, como si fueran suyos”. 

El demonio se manifiesta “lleno de ira, a veces grita con rabia, causando fuertes convulsiones y contorsiones en el cuerpo de su víctima; altera los rasgos del cuerpo de la persona”.

Francisco y lucha contra el diablo 

Bamonte recuerda que papa Francisco ha dado un nuevo impulso a la lucha contra el mal. “Más que ningún otro obispo de Roma, en su enseñanza, hecha de palabras y gestos tan incisivos en el pueblo de Dios y en el corazón de los hombres de nuestro tiempo, nos ha advertido frecuentemente contra la acción ordinaria del diablo”. 

“Por estas repetidas advertencias suyas debemos estar agradecidos a la Divina Providencia, sabiendo por experiencia cuán peligrosa es la acción ordinaria del maligno no sólo para nosotros, sino también y sobre todo para las víctimas de su acción extraordinaria, cuyo sufrimiento las hace más expuestas y más frágiles ante los ataques del demonio”, añadió.  

San Miguel Arcángel y la Virgen María 

Por ende, el padre Bamonde pide a los sacerdotes exorcistas que “aceptando el llamamiento del papa Francisco, hagamos nuestra oración cada vez más intensa, buscando un refugio constante en la protección de la santa Madre de Dios y en la ayuda válida de San Miguel Arcángel”. 

El sacerdote rememora que el príncipe de la milicia celestial, ayuda a la Iglesia en su lucha contra el demonio y a “los hermanos confiados a nuestro ministerio y toda la Iglesia”. Esto para que “podamos ser preservados y defendidos de los ataques del “mentiroso» del todos los tiempos”. 

Aprobación del Papa de la AIE 

Cabe recordar que el papa Francisco pidió a los exorcistas que aumenten su dedicación pastoral en ayuda de las personas que “son particularmente probados por el espíritu del mal».

Así, se lee en la invitación que hace el pontífice a intensificar los esfuerzos en la lucha contra el maligno en una misiva enviada en septiembre de 2015, a través del cardenal Pietro Parolin, durante el primer Convenio Nacional de Exorcistas de Italia (7-12.09.2015), organizado por la AIE, la cual recibió la autorización pontificia en 2014 y por parte de la Congregación para el Clero del Vaticano. 

CANDIDO AMANTINI
Facebook-Padre Candido Amantini

El cardenal De Donatis también recordó al difunto P. Gabriele Amorth, reconocido exorcista a nivel mundial, fundador de la AIE y al siervo de Dios, Padre Cándido Amantini, y sin los “cuales ni la Asociación ni estas Directrices habrían visto la luz”.

 

 

 

 

 

 

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