Todos tenemos esos días oscuros en que nos sentimos desganados o nos invade el mal humor y nos impide vivir una felicidad auténtica. En momentos como esos cuando es más probable que dejemos entrar un viento frío haciendo un comentario negativo o lanzando una crítica entre dientes, es mejor mirar a nuestro alrededor y dar elogios para abrir paso a una luz más cálida.
Un gesto sincero como el elogio que afirma a otro, sea por unos bonitos zapatos o una sonrisa radiante, puede hacer una diferencia transformando tu pronóstico del tiempo ese día.
Elogios efectivos

Los elogios, para que sean efectivos, tienen que ser genuinos. Puede parecer algo inofensivo decirle a alguien que se ve bien cuando en realidad no es así, pero solo el elogio que es verdadero irá lejos y para eso es importante estar atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor.
Todos tenemos habilidades y cualidades que destacar. Gran parte de lo que decimos también se comunica por el tono de voz y nuestro lenguaje corporal.
¿Y cuando te elogian a ti?
Y si quieres darlos, también tienes que aprender a recibirlos. A veces las personas se sienten incómodas porque no lo han experimentado antes o lo ven como un acto falto de humildad y no saben cómo reaccionar.
El elogio sincero es un acto de amor. Aprender a aceptarlo es tan necesario como aprender a darlo y para eso con un amable "gracias" será suficiente.
Estos son los grandes beneficios de dar y recibir elogios:
1Aumentan la autoestima
Recibir elogios ayuda a crear la sensación de que somos valorados y apreciados. Todos tenemos una gran necesidad de pertenecer y ser reconocidos. Los elogios son un aporte a la hora de satisfacer esas necesidades y permiten desarrollar una imagen muy positiva de uno mismo.
2Promueven las buenas conductas
Ante malos comportamientos, es importante también poner foco en los aspectos positivos; algo que requiere poco tiempo y menos esfuerzo que regañar. Elogiar las buenas conductas es tan importante como saber poner límites. Los elogios pueden construir la base ideal en donde se fortalece el buen comportamiento.
3Mantienen unidas a las personas
Los elogios son como un pegamento en las relaciones. Con un elogio breve y natural, podemos hacer que una relación se mantenga fuerte y sana. Un "gracias por preparar esta cena tan rica" puede tener un efecto muy positivo llenando la relación con palabras de afirmación que comuniquen amor.
4Despiertan la creatividad

Encontrar algo bueno que decirle a alguien al menos una vez al día tiene el poder de dejar de lado bloqueos mentales o pensamientos negativos y despejar los caminos para encontrar soluciones y canales de acción, ya que es capaz de crear un espacio para pensar de manera positiva.
5Mejoran las condiciones de un lugar
Es común que nuestro entorno se desborde de críticas o gente que busca señalar lo que está mal. Pocos se toman el tiempo para indicar lo que se hace bien.
Cuando eliges edificar a la gente con un elogio y no derribarla, puedes llegar a un lugar y dejarlo en mejores condiciones de las que estaba antes de pasar por allí.
6Hacen sentir bien
El elogio nos permite satisfacer necesidades humanas básicas al sentirnos valorados. Tener el hábito de elogiar nos ayuda a notar y apreciar lo que es bueno y lo que nos gusta. Nos ayuda a crear una perspectiva optimista y más feliz de la vida.
7Ayudan a crecer en lo bueno
No se trata de dejar de ver defectos, sino tener por objetivo el lograr que lo mejor de cada uno aflore. Es nuestra tarea alentar y plantear desafíos que impliquen crecimiento.











