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¿Te estás auto-saboteando?

MAN
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A veces tú mismo eres tu peor obstáculo

“Es imposible que yo logre eso”, “es demasiado difícil”, “a personas como a mí nos cuesta más”, “es demasiado tarde”, “no puedo”… y así un montón de frases negativas que a veces nos repetimos día a día -en voz alta o internamente- que, lejos de acercarnos a nuestras metas, nos alejan de ellas y hacen daño a nuestra autoestima.

Bien dice el dicho que a veces uno mismo es su peor crítico, pero cuando se vuelve demasiado recurrente, puede llegar a convertirse en una peligrosa dictadura emocional.

Lo peor es que a veces lo hacemos de forma inconsciente y, en lugar de identificar estos patrones, creemos que nuestra falta de éxito es ciertos proyectos es por nuestra ineficiencia, alimentado aún más este ciclo de negatividad y agregando más y más frases autodestructivas que se van convirtiendo en una gran bola que nos persigue. 

Cuando no haces algo, aunque en tu interior quieres hacerlo o sabes que tienes las capacidades para lograrlo, probablemente estés pasando por un período de auto-sabotaje.

Los psicólogos han identificado algunos patrones comunes para que puedas auto-examinarte y reaccionar a tiempo:

Procrastinación

Básicamente es cuando postergas algo que sabes que quieres hacer por cualquier cosa, incluso, hasta ponerte a jugar en tu teléfono. También puede ser que empiezas y empiezas proyectos, pero nunca los terminas, o ya los empiezas desmotivado aun cuando en tu interior sabes que te pueden brindar múltiples oportunidades y satisfacciones.

Estás lleno de “sueños incompletos”

Siempre dices que te hubiera gustado hacer tal cosa, pero si lo analizas, nunca hiciste nada para conseguirlo, ni siquiera lo intentaste.

Constante preocupación

Es normal sentir algo de miedo cuando iniciamos un nuevo proyecto de vida, ya sea personal o profesional, eso simplemente nos hace humanos. Esta vez hablo de que a veces le buscas las 5 patas al gato o constantes “peros” a cosas sencillas.

Te invaden preguntas como: “y si fracaso, ¿qué dirán mis amigos y familia de mí?”, o llegas a preocuparte en exceso hasta el punto de tener ataques de pánico que, lejos de llevarte a la acción, te paralizan y no te dejan pensar claramente.

“No valgo nada”

Esto es un pensamiento claro de auto-sabotaje. Pasa cuando te pones un auto-valor y te comparas con otras personas (por ejemplo, tus compañeros de clase), cuando exageras los éxitos de los demás (sin saber realmente que hay detrás) y menosprecias los tuyos, dejando además que cualquier comentario te afecte o lo tomas siempre de manera negativa. En otros casos, también se da el llamado “síndrome del impostor”, que es cuando incluso una persona exitosa se auto-sabotea diciendo que fue “sólo cuestión de suerte” o que no lo merece porque hay personas más inteligentes que ella y se siente un fraude.

Rabia

No solamente contigo mismo, sino también hacia los demás. Puedes llegar a sentir envidia por los éxitos del otro y tantos sentimientos de frustración que hasta pueden llegar a afectar tus relaciones personales (familiares, de pareja, laborales y amistades).

UPSET WOMAN
Shutterstock

¿Cómo romper el ciclo?

Si estás en este punto, ya diste el primer paso, que es darte cuenta que tú mismo(a) te estás auto-saboteando.

Puede ser que lleves 5 años quejándote del mismo trabajo, que constantemente pienses que no eres buen padre o madre, o que creas que estás soltero(a) porque no eres suficiente…

Sea cual sea tu caso, lo importante es que en esta postura de cambio, más allá de pensar en el futuro éxito o fracaso, pienses que ya el sólo salir del círculo vicioso donde te encuentras es ganancia; de lo contrario, vas a caer nuevamente en el auto-sabotaje.

Más allá de buscar ser perfecto(a), busca dar lo mejor de ti. Sé amable contigo mismo(a), permítete tener experiencias que te hagan sentir bien y también equivocarte, establece metas pequeñas que te permitan avanzar poco a poco, celebra los logros (sin importar del tamaño que sean), no permitas que otros determinen tu humor, reflexiona sobre tus actitudes (a veces sólo reaccionamos en vez de pensar con cabeza fría) y lo más difícil: cuando tengas un pensamiento negativo, no lo alimentes, pregúntate: ¿Por qué me estoy diciendo esto? ¿Qué me hizo llegar aquí? ¿Lo estoy diciendo en un momento de rabia? ¿Tiene solución? 

Seguramente sí tienes una manera de solventarlo, lo que pasa es que cuando estamos en modo auto-saboteo, es muy difícil verlo.

Hay que pensar profundo. Quizá tome tiempo y trabajo, pero es parte de una experiencia de aprendizaje y crecimiento. 

El auto-sabotaje es más común de lo que pensamos, en algunos casos más graves que otros, lo importante es detenerlo.

En vez de ser tu peor enemigo, conviértete en tu mejor amigo, así no sólo te ayudas a ti mismo(a) sino también te permites estar en buena forma emocional para ayudar a los demás.

 

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