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3 cajas para una mudanza saludable

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Caimacanul - Shutterstock
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Comer bien en plena mudanza es posible

 ¿En qué caja guardé los platos? ¿y cubiertos?

Sabemos que cambiar de casa no es una tarea nada fácil. Requiere tiempo y esfuerzo.

No se trata solo de un par de días. Suele llevar por lo menos dos semanas: los días previos, uno o dos días de mudanza y los después.

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Toda mudanza trae consigo cansancio, nervios y desgaste al embalar, hacer cajas y después desembalar y organizar la nueva casa. ¡Y encima hay qué comer! ¡No hay tiempo ni siquiera para pensar en cocinar! Por eso, la opción más fácil es recurrir a las comidas ya elaboradas o salir a comer afuera, pero al cabo de unos días nuestro bolsillo y nuestro cuerpo se verán resentidos por esta decisión.

Para ayudarte a que la alimentación durante esos días de mudanza sea más saludable sin que te genere dolores de cabeza en cuanto a su elaboración me gustaría ofrecerte los siguientes consejos:

  1. Comenzar haciendo una lista de tareas dejando lo de la cocina para lo último, guardar y etiquetar bien todas las cajas. 
  2. Armar por lo menos 3 cajas con lo necesario que queremos tener a mano:
    •  Caja 1: Lo imprescindible: Cargador del celular, cepillo de dientes, peine, toalla, medicamentos, jabón, entre otros.
    • Caja 2: Para cocinar y comer : un par de cubiertos, un par de tazas, una olla chica, una sartén, una espumadera, un par de platos, un recipiente hermético, o si te resulta más fácil unos platos, cubiertos y vasos desechables para no tener que limpiar luego si no puedes hacerlo o estáis cansados.
    • Caja 3: Alimentos sanos: Aunque seguramente salgas a comer fuera o pidas comida para llevar conviene tener a mano algunos alimentos básicos que requieran de poca elaboración para procurar comer sano alguno de los días: arroz, huevos, azúcar, café o té, pasta seca, aceite, polenta.
  3. Haz una lista de lo que tienes en tu despensa y refrigerador para evitar hacer compras innecesarias esos días. Así evitaran que se echen a perder. Si no quieres cargar con muchos alimentos no perecederos y sabes que no los vas a utilizar, puedes armar una caja y donarlo a alguien que lo necesite, junto a otras cosas como ropa, por ejemplo.
  4. Ve usando todo lo que tenemos en el refrigerador y despensa para no tirar y ni desperdiciar nada. Por ejemplo, si tienes verduras, puedes cortarlas y poner en un recipiente para hacer sándwiches (vegetal, huevo, carnes, atún en lata, quesos), un salteado con arroz, una ensalada. Puede ser buenas ideas si en esos días tienes que llevar vianda al trabajo o los chicos al colegio. Si tienes lácteos, como quesos, leche, yogures, tómenlos en desayunos, meriendas y también alguna cena acompañando con alguna fruta. Algún postre lácteo si hay pequeños en la casa. Agua, no olvides tenerla siempre a mano. Y procura comprar frutas de estación que puedas comer con la mano : manzana, pera, mandarinas, fresas, uvas, bananas, ciruelas.
  5. Si tienes hijos que van al colegio durante esos días y hay comedor escolar, puedes aprovechar para que coman ahí, así evitas el tiempo de armar las viandas, lo mismo los adultos en sus trabajos.
  6. 6. El día de la mudanza, pide ayuda a amigos o familiares si necesitas y organízate. Si necesitas algo fresco o caliente para tomar, el mate (en algunos países no puede faltar), o cuidar a los pequeños, o comprar algo para comer, o aprovechar ese día para compartir una comida en familia en la casa de alguien.

Niños de mudanza

También es importante que tengas presente que a los niños muchas veces les cuesta más la adaptación y la mudanza, para ello una buena idea es involucrarlos desde el principio en este proceso.

Algunas ideas: Empaquetar las cosas juntos, como un juego, que te ayuden a guardar sus juguetes, ropa y objetos de su cuarto, que vayan pensando en su nuevo cuarto y la nueva ubicación que le van a dar. Hay un cuento que se llama “Luciana debe mudarse” que puedes contárselo en las noches

De esta manera se encontrarán más cómodos, seguros y contentos con su nueva casa. 

Por último, a la hora de mudarnos o para que nos ayude en la búsqueda de un nuevo hogar podemos recurrir a san José, padre de la Sagrada Familia.

La oración a San José

Glorioso y buen san José,

tú que has conocido todo tipo de tribulaciones

para encontrar alojamiento para María y Jesús.

Recuerda tu preocupación hacia ellos,

tus diligencias y las puertas cerradas que encontraste

mientras acompañabas al Niño Jesús camino del censo

luego al exilio y, por fin, de vuelta al país.

En la precariedad,

siempre te encargaste de las condiciones materiales,

expresando así tu amor y preocupación,

tu presencia fiel y protección hacia María y Jesús.

Vela por mis diligencias para encontrar alojamiento,

que la búsqueda sea fácil y clara;

cuida en especial por mi relación con los propietarios

y las condiciones de arrendamiento.

Que esta nueva vivienda sea un entorno acogedor, tranquilo,

con buenos vecinos y buenas relaciones entre todos.

Que todos los que vengan a mi casa (nuestra casa),

sean recibidos por tu presencia.

Introduce en este lugar el amor de Jesús y de María.

Amén

Concluimos la oración con un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria al Padre.

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