Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 23 septiembre |
San Pío de Pietrelcina
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Por qué los monjes de clausura se «encierran» en sus conventos?

© Catherine Leblanc / Godong

Moine bénédictin de l'abbaye de Montivilliers (Seine-Maritime).

Monseñor Jesús Sanz - SIC - publicado el 14/06/14

¿Tienes idea de lo que hacen las monjas contemplativas? Conoce el sentido de los "pulmones verdes" de la Iglesia

En algunos lugares y durante un tiempo se empleó un nombre tremendo para hablar de las monjas llamadas a la vida contemplativa: las “encerradas”. A final de la Edad Media incluso se las denominaba con otro epíteto que era casi cruel: las “encarceladas”.

No ha hecho justicia este modo de señalar sus vidas y sus monasterios, porque no estaban ni están en sus claustros como fruto de una fuga de un mundo que ni entienden ni las entiende.

Tampoco están allí como consecuencia de una pena carcelaria que purgar en tamaña encerrona cautiva. ¿Quiénes son y qué hacen los monjes y monjas contemplativos?




Te puede interesar:
Feliz en la soledad, la vida de un monje cartujo

La discreción de su camino vocacional hace que aparentemente no se dejen notar. Y sin embargo ahí están cumpliendo una preciosa misión que vale la pena conocer con todo nuestro interés y sostener con nuestro afecto, oración y ayuda en sus necesidades.

Nuestra Iglesia está emplazada a salir, como nos recuerda con frecuencia el papa Francisco, e ir a todas esas fronteras en donde los pobres de tantas pobrezas malviven y sobreviven en su penuria, en su abandono y desesperanza.

Las penurias tienen muchos nombres, como lo tienen los abandonos y el haber perdido la esperanza.

En medio de esta situación y yendo al encuentro de ella, los cristianos están llamados a anunciar el gozo del Evangelio, una Buena Nueva que acerque la bienaventuranza a tantas desdichas. Cada uno con su edad, en su entorno y desde la vocación que ha recibido en la vida.

Entonces viene la pregunta: ¿qué hacen al respecto los contemplativos? ¿No estarían mejor fuera de sus monasterios en las trincheras cotidianas donde se libra la batalla por la vida, por la verdad, la bondad y la belleza?

No, abandonemos ese discurso demagógico de no mucho tiempo atrás, y reconozcamos el bien de gozosa evangelización que estos hermanos y hermanas nos brindan precisamente orando.

Ellos evangelizan con su silencio siendo oyentes y al tiempo portavoces de una Palabra de vida. Y en la paz de sus claustros ellos no se emboban en una quimera vacía, sino que descubren y adoran una Presencia que les constituye en portadores de esa dulce y divina compañía.




Te puede interesar:
¿Qué hacen los monjes contemplativos?

Cuando embarrados, cansados y saturados, tocamos la aldaba de la puerta de un monasterio, de pronto entramos en un ámbito que es también nuestro porque en él encontramos a quienes nos acogen como huéspedes fraternos, nos lavan las heridas del camino, ponen el bálsamo de la paz en nuestros conflictos, nos nutren con el alimento que jamás caduca, y nos introducen con su cuidada liturgia en la escucha de un Dios que siempre habla y en la adoración de su divina belleza jamás marchita.




Te puede interesar:
Prueba a vivir como un monje, ve a Silos

Ningún camino cristiano puede agotar las distintas posibilidades que Jesús ha introducido en el mundo al proponernos vivir el Evangelio y construir su Reino con la Iglesia.

Los monjes y monjas contemplativos tienen esta encomienda de acogida, de escucha, adoración e intercesión como testimonio de su modo concreto de seguimiento del Señor que hace tanto bien a los demás.

Evangelizan siendo lo que son, evangelizan orando.

Y como decía Pablo VI, ellos representan en medio de un mundo asfixiante y asfixiado por tantos motivos, una zona verde en donde la vista descansa, el aire que se respira es bondadoso y el corazón vuelve a palpitar latidos de esperanza para seguir luego en la brecha de cada cual con decisión y agradecimiento.


MONTSERRAT,SPAIN

Te puede interesar:
De alto ejecutivo de una petrolera a monje de Montserrat: «Ahora soy feliz»

Tags:
contemplaciónreligiosasreligiosos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JIM CAVIEZEL
J.P. Mauro
El impactante tributo de Jim Caviezel a la Virgen María
2
Ary Waldir Ramos Díaz
Papa Francisco: Puede que yo merezca insultos, pero la Iglesia no
3
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa Francisco afirma que la ideología de género es «diabólica...
4
crisis man
Marzena Wilkanowicz-Devoud
Los poderosos consejos de 3 monjes para vencer la desgana
5
ANMOL RODRIGUEZ
Domitille Farret d'Astiès
Atacada con ácido cuando era bebé, Anmol Rodriguez supera e inspi...
6
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
7
Christine Stoddard
5 pequeñas oraciones para disminuir el estrés y tener paz
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.