
¿Tu hijo adolescente no quiere estudiar? Dile lo siguiente
¿Le explicas, le das razones, le recuerdas que tiene un examen y, como respuesta, solo oyes un portazo? No es por pereza ni por malicia. Los investigadores han analizado el cerebro de los adolescentes y saben por qué los buenos consejos rebotan en ellos como en una pared





















