La acción de Dios en el mundo no se limita a los sacramentos. Sin embargo, la liturgia, a diferencia de las devociones personales, objetiva la presencia de Dios
"Todo es gracia", exclamaba santa Teresita del Niño Jesús. La gracia, la acción de Dios en el mundo, no se limita ciertamente a los sacramentos. Sin embargo, la liturgia, a diferencia de las devociones personales, objetiva la presencia de Dios. He aquí algunas explicaciones.
Distinguir, e incluso jerarquizar, pero no oponer. Así se describen la liturgia y las devociones en un texto romano de 2001 publicado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia.













