Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 22 abril |
San Sotero y san Cayo
home iconHistorias que inspiran
line break icon

El beso de Jesús, la historia de un párroco bendecido con un pequeño monaguillo

PADRE CEPEDA

@parroquia.delapaz

Cecilia Zinicola - publicado el 02/12/20 - actualizado el 22/01/21

El protagonista de esta historia es un pequeño monaguillo que nos recuerda la importancia del encuentro diario con Cristo

Cuando pasaron 6 meses luego de que  Don José Rodrigo López Cepeda fuera ordenado sacerdote, su obispo lo envió a dirigir la parroquia del santuario de Santa Orosia, ubicada en los montes de Yebra de Basa del Pirineo aragonés (España). Don José sustituía a un sacerdote que llevaba allí más de 30 años como párroco.

Al principio la experiencia con esa comunidad fue algo dura porque la gente del lugar estaba acostumbrada a su antiguo párroco. Según cuenta el padre López Cepeda, “la tarea aunque fue ardua, fue fecunda y no habría tenido luego tanta fecundidad sin la ayuda de un pequeño llamado Gabriel”.

El pequeño Gabriel

Lo que ocurrió fue que a la segunda semana de llegar a aquel lugar, vino a su encuentro un matrimonio joven con su pequeño hijo. Tenía 8 años y padecía de una enfermedad degenerativa en los huesos, con problemas psicomotores evidentes.

Sus padres solicitaron al nuevo párroco que lo aceptara como monaguillo. En un principio, el sacerdote pensó en rechazarlo, no por ser un niño “especial”, sino por todas las dificultades con las que iniciaba su ministerio en aquel lugar.

Sin embargo, el sacerdote no pudo negarse a esta petición  porque al preguntarle al pequeño si quería ser su monaguillo, Gabriel no le respondió, se abrazó a su cintura lo que hizo que el párroco no pudiera resistirse. Pensó: “¡Menuda forma de convencerme!”.

PADRE CEPEDA
@parroquia.delapaz

Primera Misa con Gabriel

Así fue cómo le citó para el siguiente domingo quince minutos antes de la Eucaristía. Puntualmente allí se presentó Gabriel vestido con su pequeña sotana roja y el roquete que su abuela le había bordado para la ocasión.

“Su presencia me trajo más feligreses, pues sus familiares querían verlo estrenarse en su papel de monaguillo. Yo tenía que preparar todo lo necesario para la Eucaristía, no tenía sacristán ni campanero así que corría de un lado a otro y no fue sino hasta antes de iniciar la Misa que me percaté de que Gabriel nada sabía de cómo ayudar. Por la premura del tiempo, se me ocurrió decirle: Gabriel tienes que hacer todo lo que yo haga, ¿vale?”

Gabriel era un niño muy obediente, por lo que al iniciar la celebración y al besar el altar el pequeño se quedó prendado de él. Pronto el sacerdote comenzó a notar que durante la homilía los feligreses sonreían al mirarlo, lo que alegró el joven corazón del sacerdote, pero luego se dio cuenta que en realidad no lo miraban a él, sino a Gabriel que le seguía tratando de imitar en todos sus movimientos.

PADRE CEPEDA
@parroquia.delapaz

El beso

El padre cuenta que al terminar la Misa, le indicó qué era lo que tenía que hacer y qué no. Entre otras cosas le dijo que el altar solo podía besarlo él porque, con ese gesto, el sacerdote se une a Cristo. Gabriel lo miraba con sus grandes ojos interrogantes como si no llegara a entender por completo la explicación.

Pero, en ese momento y sin callarse lo que pensaba, el pequeño le dijo: “Anda, yo también quiero besarlo…” El sacerdote le volvió a explicar por qué no podía hacerlo y al final le dijo que solo él lo haría por los dos, algo que pareció dejar conforme al niño.

PADRE CEPEDA
@parroquia.delapaz

«Él me besó a mí»

Al siguiente domingo al iniciar la celebración, el sacerdote besó el altar y notó que Gabriel ponía su mejilla en él. El niño no se despegaba del altar mientras mostraba una gran sonrisa en su pequeño rostro.

En ese momento el sacerdote le pidió que dejara de hacer aquello, y al terminar la Misa se encargó de recordarle lo indicado el domingo anterior: “Gabriel te dije que yo lo besaría por los dos”. Y él le respondió: “Yo no lo besé, él me beso a mí…”

El párroco, ya serio, le dijo: “Gabriel no juegues conmigo” pero el pequeño le respondió: “De verdad, me llenó de besos”.

La forma en que lo dijo le hizo sentir una santa envidia y al cerrar el templo y despedir a sus feligreses, el joven sacerdote se acercó al altar para poner su mejilla en él pidiéndole: “Señor, bésame como a Gabriel”.

Dejarse amar primero por Jesús

En su cuenta de Facebook el padre comparte esta historia de agradecimiento con el pequeño que le enseñó la importancia de dejarse amar primero por Jesús y a mantenerse unido y fiel a ese amor en los momentos difíciles.

Don José Rodrigo López Cepeda nos recuerda que el verdadero protagonista es Él.

“Aquel Niño me recordó que la obra no era mía y que ganar el corazón de aquel pueblo solo podía ser desde esa dulce intimidad con el Único Sacerdote que es Cristo. Desde entonces mi beso al altar es doble pues siempre después de besarlo pongo mi mejilla para recibir su beso”.“Acercar a otros al misterio de la Salvación nos llama a vivir a diario nuestro propio encuentro, y al igual que yo con mi querido monaguillo y maestro Gabriel, aprendí que antes de besar el altar de Cristo, tengo que ser besado por Él”.
PADRE CEPEDA
@parroquia.delapaz

Gabriel hoy tiene 25 años y vive en Yebra de Basa en el Pirineo. El padre López Cepeda reside ahora en México y desde 2010 no ha vuelto por España, pero la última vez que ha ido ha saludado a su amigo siendo ya un adolescente. A pesar de la distancia, mantienen el recuerdo de esta bonita historia en la que Cristo ha sido y siempre será el principal protagonista.


PADRE CEPEDA

Te puede interesar:
«El beso de Jesús», cuando una bella historia es convertida en «fake news»

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
2
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
3
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
4
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
5
Claudio de Castro
Un alma desde el Purgatorio clama: “¡Ayúdame!”
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.