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El día que Francisco abrazó a América Latina (y a sus jóvenes) por primera vez

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Tânia Rêgo-ABr | (CC BY 3.0 BR)
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A 7 años (2013) de la famosa visita del papa Francisco a Brasil con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)

Del 22 al 28 de julio de 2013. Fueron seis días a ritmo vertiginoso, al mejor estilo Brasil, gigante sudamericano que tuvo el honor de recibir la primera visita internacional del papa Francisco, quien había sido elegido meses atrás (marzo).

Es que fue en Brasil donde el primer papa jesuita y latinoamericano de la Historia pudo reencontrarse con sus raíces –luego del periplo romano en el que efectivamente se erigió como sucesor de Benedicto XVI- y hacerlo para abrazar a los jóvenes, pues el motivo de su visita fue la JMJ.

A 7 años de aquella histórica visita son muchas las cosas que se podrían decir. Pero la idea, ahora, no es hacer un «análisis sesudo» de todo aquello (se podían recordar todos sus mensajes, homilías y hasta recordada rueda de prensa posterior desde el mismo avión de regreso a Roma), sino recordar al menos cuatro curiosos momentos, instancias en la que el Papa “tocó el corazón” de todos por primera vez.

La llegada

 “¡Ésta es… La juventud del Papa!”, se escuchaba al unísono en el Aeropuerto Internacional de Galeao (Río de Janeiro) el 22 de julio de 2013 a eso de las 16 horas y mientras era recibido por la expresidenta Dilma Rousseff para darle la bienvenida oficial.

El papa Francisco llegaba a Brasil, momento que representó su primer abrazo a América Latina. En aquella oportunidad, durante su primer mensaje, el Papa afirmaba de manera contundente que no llegaba para traer ni oro ni plata, sino lo más valioso: Jesucristo.

Como curiosidad, y a modo de gesto que con el correr de los años confirmaría en cuanto a su manifiesta cercanía con la gente, el papamóvil estaba abierto y no era blindado (contra todas las indicaciones). En un momento se produjo un atasco y los presentes no desaprovecharon la oportunidad de saludarlo.

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El amor por la Virgen de Aparecida

Por supuesto que el papa Francisco visitó una favela de Río de Janeiro y le dio su mejor abrazo a los pobres. Pero el 24 de julio de ese año tuvo un encuentro muy particular, nada más ni nada menos que con la Virgen de Aparecida, patrona de Brasil e inmersa en su corazón.

La visita al santuario –ubicado en San Pablo- fue muy colorida y su rezo frente a la Virgen emocionante: “En tus manos coloco mi vida”, le expresó el Papa.

Desde ese lugar también ofició una misa multitudinaria. Una pequeña curiosidad, desde ese lugar el Papa Francisco había dicho que volvería en 2017 con los motivos de los 300 años de la aparición de la imagen de la Virgen en un río. Algo que por diferentes circunstancias y compromisos finalmente no fue posible. De todos modos, el papa Francisco envió un mensaje de manera oportuna.

(Link con la actualidad: En este 2020, en medio de la pandemia del coronavirus, el papa Francisco ha vuelto a hacer referencia a la Virgen de Aparecida pidiendo a Brasil, uno de los países más afectados del mundo, que le rece por el fin de la pandemia)

“Hagan lío”

Es quizá uno de los episodios más recordados de aquella visita a Brasil, país que por aquel entonces también se preparaba para recibir el Mundial de fútbol (2014) y los Juegos Olímpicos (2016), pero que ya empezaba a mostrar signos de lo que a la postre se convertirían en una seguidilla de años críticos en cuanto a lo político y social.

No obstante, en plena visita a ese país, el Papa tuvo la oportunidad de destaparse con jóvenes compatriotas (argentinos), mensaje que de alguna manera sería más amplio con impacto en todo el mundo. Sucedió el 25 de julio y el famoso “Hagan lío” retumbó.

 

 

 

Copacabana, el cierre

El 28 de julio de 2013 fue el último día del papa Francisco en Brasil. Y la imagen de la famosa playa de Copacabana repleta de jóvenes quedará en el mejor de los recuerdos. Fue ahí donde ofició una misa multitudinaria de cierre, instancia de despedida, pero con mucho sabor a inicio, pues sus gestos comenzaban a conocerse. “¡No se olviden de rezar por mí!”, otra expresión consolidada.

Puedes ver imágenes de la visita aquí:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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