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Un joven napolitano escapa de la mafia vendiendo café por la calle

DON CAFE
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Le llaman «Don Café»

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El es Giuseppe Schifano, un joven nacido en uno de los barrios más difíciles de Nápoles donde reina la malavita (la mafia). Giuseppe, aunque se quedó huérfano de padre a los 14 años, no eligió el camino más fácil. Al contrario, se arremangó las manos y comenzó a trabajar de lo que podía, como albañil, barman… Cualquier trabajo le venía bien con tal de echar una mano a su familia.

Al trabajar en una cafetería, comenzó a disfrutar de lo que ahora es su pasión: servir un buen café de la tradición napolitana. Y fue allí donde le surgió la idea que ahora Giuseppe ha convertido en realidad.

“Nacer en el Quartieri Spagnoli es nacer etiquetado, discriminado. Es ser un marginado social independientemente de lo que harás en la vida. Veo muchos chicos como yo que se arremangan las mangas pero también veo a muchos que se pierden. Amigos que toman el camino equivocado, amigos que han muerto. La vida está hecha de elecciones. Desde chico has de decidir qué camino tomar, el equivocado porque no te importa nada de nadie o el de los sueños, como el que yo tomé”.

Con esfuerzo e ingenio, Giuseppe hizo de su sueño realidad, “reinventándose” para poder trabajar honestamente.

Gracias a una fundación llamada «IF, Imparare-fare» y con el “Préstamo de la esperanza” de la Caritas pudo poner en pie su idea: “Don Cafè. Street art coffee”. Que consiste en un carrito cafetería ambulante, con un plano de acero y hornillas a gas envasado, movida por una bicicleta.

Como él mismo dice, ha dado vida a una mágica idea, servir el café hecho con la cuccumella, la famosa cafetera napolitana, acompañada por una sfogliatella, un famoso pastelito local.

La gente espera a  “Don café” para deleitarse de esta apreciada bebida de las manos de este joven amable y gentil que ha luchado por sus sueños. Muchos de ellos les hacen saber que es un gran orgullo para toda la ciudad, y de eso estamos seguros.

Este joven que podría haber optado por la vía fácil, la más cómoda, pero también la más dura y marginal donde se puede hasta perder la vida; eligió la de perseguir su sueño dignificándose con un trabajo que realiza con pasión. Sin dudas es un gran ejemplo para tantos otros jóvenes.

¡Bravo Giuseppe!

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