¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Una guía paso a paso de la confesión para niños

YOUNG GIRL,PRAYING,CHURCH PEW
Anna Nahabed | Shutterstock
Comparte

Esta época de preparativos navideños es un buen momento para detenernos un breve instante y unirnos como familia para la reconciliación

La confesión puede ser un momento de liberación para los niños, en que dejan atrás sus pecados y se entregan a Jesús. A continuación, proponemos una guía muy fácil de seguir para niños durante la confesión.

Como dijo el papa Francisco: “No tengáis miedo de la confesión”.

1: Primero, reza al Espíritu Santo para que te ayude y, después, haz un examen de conciencia (léelo más abajo). Prepara los pecados que le contarás al cura.

2: Haz la señal de la cruz cuando el cura te reciba.

Di: “Bendíceme, padre, porque he pecado. Mi última confesión fue (di el tiempo que ha pasado). Estos son mis pecados”.

3: Cuéntale a Jesús, que actúa a través del cura, tus pecados de una forma simple y honesta. Siéntete libre de decirle por qué hiciste lo que hiciste si crees que es necesario.

4: Escucha el consejo que te da el cura y recuerda la penitencia que te impone.

Recita el Acto de contrición (léelo más abajo).

5: A continuación, el cura te dejará irte.

A veces, el cura dice: “Da gracias al señor porque es bueno” o “El Señor te ha liberado de tus pecados. Puedes ir en paz”.

Contéstale: “Gracias a Dios”.

6: Cumple tu penitencia en la capilla justo después si puedes. Luego, dale las gracias a Dios por su misericordia.

Examen de conciencia para niños

Del cura de San Luis

¿He estado atento en misa?

¿He hecho travesuras en la iglesia?

¿He rezado todos los días?

¿Les he dicho cosas malas a mamá, papá o mis hermanos?

¿Le he dado siempre las gracias a la gente?

¿Es difícil llevarse bien conmigo (en el colegio, con la abuela, en casa…)?

¿He sido obediente con mamá y papá? ¿Y con el profesor?

¿He sido un perezoso en casa?

¿He hecho las tareas que me corresponden en casa?

¿He molestado a alguien con un insulto?

¿He empezado peleas con mis hermanos y hermanas en casa?

¿Le he echado la culpa a otra persona por algo que había hecho yo?

¿He metido a alguien en un lío?

¿Le pego a la gente cuando me enfado?

¿He perdonado a la gente o guardo rencor?

¿He hecho trampas o he sido injusto en un juego?

¿He rechazado jugar con alguien sin motivo?

¿He sido vago con mis deberes del colegio?

¿No he hecho mis deberes?

¿He hecho trampas en el colegio?

¿Les he mentido a mis padres, profesores o amigos?

¿He cogido algo que no me pertenecía?

¿He rechazado tomar un medicamento? ¿Me he negado a comer algo que no me gustaba?

RECUERDA: No puedes pecar “sin querer”, y si alguien te hace algo malo, no es tu pecado, sino el de esa persona, y debes contárselo a un adulto.

Ejemplo de Acto de contrición

Oh Señor,

Pido perdón de todo corazón por mis pecados.

Al elegir hacer el mal

y no hacer el bien

he pecado contra ti,

a quien debería amar sobre todas las cosas.

Estoy dispuesto, con tu ayuda,

a hacer penitencia,

a dejar de pecar,

y a evitar todo aquello que me lleva al pecado.

Nuestro Salvador Jesucristo

sufrió y murió por nosotros.

En Su nombre, Dios mío, ten misericordia. Amén.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Para que nuestra luz siga brillando en la oscuridad

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.