Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 26 febrero |
Santa Paula Montal
home iconEstilo de vida
line break icon

No es la vida la que tiene que ser más fácil, sino tú más fuerte

Siła woli jak mięsień. Warto ją ćwiczyć

A soma de todos os afetos - Aleteia Brasil - publicado el 20/10/18

No todos los días son perfectos para sonreír. Algunos te exigen que seas fuerte como la roca

Cuando me sometí a una cirugía, cuando mi camilla era empujada a la sala de operaciones, el enfermero me preguntó: “¿Tienes miedo?” y al responder “un poco”, él prosiguió: “Estate tranquila, ¡todo va a ir bien!”. Sonreí con timidez, y pensé en la situación que vivía en ese momento.

Yo, que acostumbro a mostrar poesía y delicadeza, tenía que asumir una postura de dureza y fortaleza. Así es la vida.

Hay momentos en los que seremos sonrisas, sensibilidad y suavidad, mientras que en otras situaciones tendremos que mostrar dureza, frialdad, fuerza y equilibrio.

El cine está repleto de situaciones así, pero me acuerdo particularmente de una película: “Brooklyn”. La película, basada en la novela del escritor contemporáneo Colm Tóibín, cuenta la historia de una inmigrante irlandesa que, en 1935, deja su país para vivir en Nueva York.

Cuando ella baja de la nave y se dirige hacia la aduana, se acuerda de las palabras de una paisana con más experiencia: “Ponte erguida. Limpia tus zapatos. Y no tosas de ninguna forma. No seas maleducada o insistente, pero tampoco te muestres nerviosa. Piensa como una americana. Tienes que saber a dónde vas…”

Intentar novelar algunas situaciones o dejarnos sensibilizar demasiado por ellas no nos ayudan en esos momentos en los que tenemos que cerrar ciclos, romper antiguos modelos, tomar un camino diferente, asumir otro empleo, vencer una nostalgia o emprender algo nuevo, que causa miedo e inseguridad.

De vez en cuando tenemos que plantar los pies con bastante fuerza en la existencia y afrontar nuestros miedos con disposición y valor, sin mucho lloriqueo, nostalgia o emotividad.

Porque si las personas sucumben, no progresan. Si se doblan, no vencen. Si se dejan dominar por la emoción, se desequilibran. Si vacilan, la vida avanza y se quedan atrás.

A veces no es la vida la que tiene que ser más fácil, sino tu el que tienes que ser más fuerte. Pues todo el mundo tiene que beber tragos amargos, pero no es actuando con autocompasión, haciendo drama o conmoviéndose más de la cuenta como uno minimiza los daños.

Quizás tengas que comprender que no puedes ser sonrisas y delicadeza todos los días. Algunos días te piden que seas duro y fuerte.

Pienso en las madres que tienen que guardarse el llanto en el bolso para lograr colocar a sus hijos en un omnibus o en un avión, y transmitirles ánimo para que puedan ser felices lejos de ellas.

En esos momentos no es posible dejarse llevar por el sentimentalismo, la delicadeza y la nostalgia al mismo tiempo que se nos empuja fuera de la puerta. En esos momentos hay que hacer lo que hay que hacer, y punto final.

Y aunque el llanto venga enseguida, lejos de sus ojos, será ese estímulo seguro que permitirá el siguiente paso, y no un lamento lloroso.

Porque las emociones a flor de piel y las lágrimas no siempre son ingredientes bienvenidos, y pueden hacer las cosas aún más difíciles cuando se trata de madurar, de empezar de nuevo y de “hacer lo que hay que hacer”.

A veces es necesario quitar la clave de la emoción para que podamos afrontar la vida y sus imperfecciones.

No todos los días serán días buenos, y aprender a lidiar con ellos, sin resentimientos o victimizaciones, sino arremangándose y actuando con valor y determinación, hace que los días peores no definan nuestra vida, sino que sean el reflejo de eso que nos hace más fuertes.

Hoy, ya en casa, pensé en el enfermero y en su cariñosa preocupación. Él estuvo a mi lado en un momento de dureza y austeridad.

Y aunque no pudiese dejarme llevar por la emoción, él consiguió ser amable y ligero en un momento tan delicado. Éramos completos desconocidos el uno para el otro, y eso tal vez me facilitara las cosas.

Siendo así, solo puedo agradecer a la vida y a sus agradables sorpresas, pues la dulzura no existe solo para recordarnos el lado dulce de la vida, sino también para amenizar lo que nos espera de amargo…

(via Soma de todos os afetos)

Tags:
emocionesfortalezainteligencia emocionalpazpsicología positiva
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
MEXICO
Pablo Cesio
México: El hombre que llegó a su propia misa de cuerpo presente
2
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
3
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
4
BABY
Aleteia Team
El bebé que nació agarrado al DIU
5
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
6
DEMANDE EN MARIAGE
Edifa
No te cases sin haberte hecho estas tres preguntas
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.