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¿Qué conviene decir a tu niña cuando está subiendo de peso?

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Kamira - Shutterstock
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¡No impongas a tu hija - aunque sea sin querer - un ideal de cuerpo femenino al que sacrificar su salud física y emocional!

¡Qué le pasa a mi hija! Ya no le compro la ropa en los mismos pasillos.

Se está haciendo más ancha, pesa más… ¡y tiene curvas! Todo su cuerpo está cambiando: su cara se hizo más redonda, como si estuviera hinchadita; sus brazos están más anchos, sus caderas más redondas, sus senos cada vez más grandes… su barriga más regordeta y sus piernas hasta con un poco de celulitis.

Todo indica que está engordando… Además, trae un apetito feroz, con más antojos que nunca, sobre todo, por dulces y comida basura. ¡Auxilio!

Con todo ese cuadro seguro entraste en pánico y ya la quieres llevar al endocrino porque piensas que ese aumento de peso y de apetito es el comienzo de la obesidad.

¡Tranquila! Esa etapa de cambio es normal y se llama pubertad. Está creciendo y todo eso es saludable y lo esperado.

Y, al contrario, depende de la respuesta que ella tenga de su entorno, sobre todo, de sus padres será que esos cambios no sean el camino para después desarrollar trastornos alimenticios.

¿Qué hacer? Tu hija está pasando de ser una niña pequeña a una mujer joven. En esta época ocurren cambios hormonales que estimulan el crecimiento en el aumento de grasa corporal, hasta en un 15% lo que la hará verse mucho más gordita.

Pero lo más importante: es un momento de inestabilidad emocional y afectiva en el que es VITAL que se sienta aceptada INCONDICIONALMENTE por su madre.

Ella necesita grasa -y comer- para seguir creciendo sanamente así que no trates de quitársela con dietas peligrosas.

También las hormonas le están jugando malas pasadas y habrá días que querrá comerse el tarro completo de mermelada. ¡Quieta mamá!

Utiliza todo eso a tu favor y haz que esta experiencia sea un momento realmente increíble y emocionante para ambas. Que estos cambios sean punto de unión y excusa para la comunicación.

Dile cosas como :

“Esa mermelada con galletas es buenísima” Prepara unas cuantas galletas para ambas y dile que comer más le ayudará a subir de peso y que eso es exactamente lo que quieren que suceda a su edad.

Dile que su cuerpo está sufriendo muchos cambios porque lentamente se está convirtiendo en una mujer.

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Shutterstock

Muéstrale artistas curvilíneas. Hazle hincapié en lo saludable y hermoso que se ve un cuerpo cuando tiene grasa corporal sana. Dile que a medida que se convierta en una mujer también va a desarrollar grasa saludable.

Recuérdale que esos cambios son perfectamente saludables, normales y maravillosos. Ayúdale a que se relaje ante la presión que la sociedad y los medios de comunicación le imponen sobre el peso.

Con amor y el apoyo que reciba de su hogar irá con corriente, sin sufrir estrés o ansiedad en torno a la comida. Así aceptará que su aumento de apetito -y peso- es normal y hará de la comida un medio y no un fin.

Es decir, la comida no será su enemiga, sino su amiga porque sabe que la necesita para alimentarse y así crecer sanamente y no la tomará como un tranquilizante de sus ansiedades o para llenar vacíos emocionales.

Si quieres que tu hija nunca sufra de desórdenes alimenticios evita lo siguiente:

  • “Estás comiendo mucho y mírate, estás engordando. Deja de comer o te pondrás muy gorda cuando seas grande”.
  • “Me fascina la muñeca Barbie. Ve lo delgadita y hermosa que es”. En este punto yo nunca he recomendado que se les compre esa muñeca a las niñas. Ya basta que desde pequeñas se les esté mandando el mensaje de que hay que ser delgaditas y perfectas para ser felices.
  • “Ponte a dieta. ¿Te llevo a mi doctor para que te de algo como a mí?”

Nada de este tipo de frases que lo único que la harán será sentirse culpable y avergonzada por su apetito, peso y forma corporal. Si no cuidamos eso después su vida será una constante dieta y lucha contra su peso y apetito lo que la puede llevar a generar pensamientos de odio contra ella misma e incluso se castigará con la comida. 

Abrazar sus cambios en la pubertad es fundamental para que ella crezca con un peso saludable.

Esta es una época decisiva en su vida porque determinará sus pensamientos y sentimientos sobre la comida, su apariencia física y autoestima, entre otras cosas. 

 

 

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