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Las 4 etapas en una crisis matrimonial

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Lightfield Studios - Shutterstock
Acepta la ansiedad como parte del proceso: Es normal que te pongas nervioso o te sientas incómodo a la hora de decir que no, sobre todo al inicio,  pero no sucumbas a este malestar diciendo que sí y tratando de quitarte el problema de encima cuánto antes, porque así solo conseguirás diferir una situación indeseada sin resolverla.
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Una crisis de pareja comienza mucho antes de que caigamos en la cuenta de que estamos en ella

La crisis en el matrimonio comienza a destaparse lentamente, casi de forma imperceptible. Va arrojando destellos por aquí y por allá, pero como estamos tan metidos en el día a día no prestamos atención a ciertos detalles que nos van arrojando evidencia, señales de advertencia de que algo se está desacomodando en la relación.

Generalmente, las crisis matrimoniales vienen de una crisis personal. Es por eso por lo que se necesita de muchísima inteligencia humana y emocional para saber entender cómo está nuestra esposa o esposo.

Greg y Julie Alexander, fundadores de “The Alexander House Apostolate” comparten las 4 etapas de crisis en el matrimonio, a las que se debe prestar especial atención.

RELATIONSHIP,FIGHT
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  1. Cuando comienza la armadura a torcerse.

  • Pequeñas diferencias comienzan a molestarte
  • Comienza el diálogo interno de cómo tu cónyuge no es lo que esperabas

Antes, hasta el ruido que hacía al masticar te parecía una hermosa melodía. Y hoy no toleras ni su respirar. Si te pide que le sirvas la comida o que le cambies el foco piensas: “¡Inútil! ¿Acaso tú no puedes hacerlo?”.

Si estás en esta etapa necesitas hacer un parón y reflexionar: ¿Qué me está pasando? ¿Por qué me está irritando tanto? ¿Qué me está molestado?

Puede ser que tu cónyuge no sea lo que esperabas. Pero ¿acaso tú si eres lo que él/ella esperaba?

Necesitamos vivir en la caridad y con los pies en la tierra: si se casaron fue por algo, porque son pareja, es decir, iguales… o por lo menos muy parecidos.

PARA W ŁÓŻKU
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  1. Problemas en el paraíso

  • Te sientes incómodo al compartir tus sentimientos con tu cónyuge
  • Pretendes que todo esté bien, pero sabes que no

Es el típico de “para qué se voy a contar si no me va a entender”. Tu marido o tu mujer sabe que te pasa algo. Te lo pregunta y contestas que no te pasa nada.

Esto es peligroso porque comienza la desconexión emocional. Es decir, estás aquí, pero tu mente y corazón no. La poca comunicación gira alrededor de los hijos o de temas triviales, pero no hablan de ustedes.

Si estás en esta etapa es importante que reconozcas que algo te está molestando y lo comentes con el otro pero con prudencia y caridad.

Recuerda que en el pedir está el dar y muchas veces no es que me digas “tonta”, sino la “tonta” manera que tienes de decírmelo.

Si algo está sucediendo necesitas tomar el control de la situación y hacerte responsable de la parte que te corresponde. Si no lo haces, al rato tronarás cual olla exprés y algo que podría resolverse fácilmente se agrava. Recuerda que la comunicación es vehículo del amor.

TOKSYCZNA RELACJA
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  1. En el umbral

  • Sientes que no hay conexión entre ustedes
  • Empiezas a llenar el vacío con otras actividades y/o personas

Esta etapa es de gran peligro. Debido a la vulnerabilidad en la que nos encontramos, somos el blanco perfecto para dejarnos seducir por cosas o personas que nos ofrecen llenar nuestras carencias afectivas.

En pocas palabras, puede surgir la infidelidad. Y no me refiero solo a la afectiva o sexual, sino a dedicarle más tiempo a otras actividades o personas que a mi cónyuge.

Es decir, el tiempo que por derecho le corresponde se lo dedico a otras cosas que también me otorguen algún grado de satisfacción. Eso también es infidelidad.

OPARCIE DLA KOBIETY
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  1. Me voy de aquí

  • Discutes constantemente… casi a propósito
  • Te sientes drenado de energía, sin esperanza y agotado

¡Etapa peligrosísima! Piensas que todo es inútil, que ya no hay que esforzarse en la relación y que la solución es emprender la retirada. Se genera una ceguera emocional y espiritual y no deja ver más allá de los problemas.

Si sientes que tu relación está en alguna de estas etapas ¡haz algo! y busca apoyo lo antes posible, no con amigas, sino con alguien profesional. Toda crisis tiene solución.

Trabaja en sanarte y sanar tu matrimonio, en reconstruirlo. Recuerda que tu crisis matrimonial debe servirte para perfeccionar el amor: si en las buenas te quiero junto a mí, en las malas te amo todavía más, aunque no lo sienta.

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A lot of people - Shutterstock
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