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Un panfleto atribuido a la Iglesia enrarece el panorama electoral en Costa Rica

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La Iglesia niega categóricamente tener algo que ver en este asunto

Las elecciones del próximo domingo 2 de febrero en Costa Rica han suscitado una considerable cantidad de fuego cruzado entre los candidatos a suceder a la presidenta Laura Chinchilla.  Y ahora toca el turno de descalificación a la Iglesia católica, haciéndola responsable de la circulación de un panfleto anticomunista en el que, supuestamente, se realza la figura de Cristo y la de la Virgen y se “castiga” a la izquierda y al Partido Frente Amplio.
 
Por primera vez en su historia, según los analistas políticos, la izquierda costarricense alcanza los primeros lugares de popularidad. Podría haber, incluso, un triple empate en la presidencia por lo que todos los pronósticos indican que habrá segunda vuelta en el mes de abril.
 
Nada que ver con la Iglesia católica

 
El panfleto, cuyo estribillo dice que “no votar es un pecado de omisión”, comienza diciendo: “No al comunismo anticristiano y sí a Jesucristo” y termina las consignas enfrentando a un candidato, y a una de sus propuestas: “No al cambio de sexo impulsado por José María Villalta del Partido Frente Amplio y sí a la creación de Dios”.
 
Antes ese panorama, la Iglesia católica costarricense negó este fin de semana cualquier injerencia en la creación y circulación del panfleto.  El secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, padre Javier Román, rechazó las consideraciones que se leen en el documento, así como cualquier participación de diócesis, parroquias, grupos apostólicos o movimientos en su difusión o en su contenido.
 
 "La Iglesia católica no está promoviendo ningún tipo de panfleto", manifestó el Padre Román.  El panfleto comienza diciendo: "Hermanos costarricenses, estamos en peligro de caer en las garras del comunismo ateo, en las próximas elecciones de nuestro gobierno. El comunismo es enemigo del cristianismo. Cristo, nuestra Patria y nuestros hijos te necesitan".
 
El Padre Román se unió al malestar público y aclaró que la posición ética de la Iglesia en torno a ese tema, está contenido en el documento “Rehabilitar la política” que fue publicado hace cuatro meses por la Conferencia del Episcopado Costarricense, en donde los obispos de ese país, con una enorme tradición pacifista, recuerdan los principios básicos de la democracia, según la Doctrina Social Cristiana.
 
El Código Electoral prohíbe el uso político de la religión
 
 "Nos unimos a la denuncia pública de un hecho que considera muy grave y contrario a la moral, consistente en atribuir con absoluta ilegitimidad posición política alguna a la Iglesia Católica en Costa Rica, favoreciendo o descalificando algún partido o ideología", agregó el Padre Román.
 
Según informa el periódico La Nación de Costa Rica, también en redes sociales circula otro volante que expone los valores religiosos y éticos del candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), Johnny Araya. Ese panfleto promueve al candidato Araya como un hombre “creyente y movilizador” bajo un tono religioso.
 
Hasta el momento, el Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica no se ha pronunciado sobre ambos casos y sobre la existencia de denuncias o quejas por algún grupo ciudadano o político.  El Código Electoral de ese país, en su artículo 136, prohíbe “la divulgación de propaganda política valiéndose de las creencias religiosas del pueblo o invocando motivos religiosos”.
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