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Consejos útiles para tener una memoria de elefante

HEADACHE
Shutterstock | eldar nurkovic
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Fechas de aniversario, contraseñas, letras de canciones… Para evitar las lagunas en la memoria, hemos de estimular constantemente nuestro cerebro. Aquí pueden leer algunos ejercicios prácticos para poner en marcha las neuronas diariamente.

La memoria sólo se desgasta si no se utiliza. La doctora Cécile Maître ofrece algunos consejos para darle trabajo todos los días.

¿Cómo funciona la memoria?

La memoria permite captar, acumular y recuperar las informaciones que recibimos.

Hay tres etapas que intervienen de forma sucesiva. Primero, la memoria sensorial, muy corta, en la que participan los cinco sentidos. Es indispensable para la instalación de la segunda etapa, la memoria a corto plazo, que dura unas decenas de segundos y permite registrar un rostro, un paisaje, una cifra, un fragmento musical…

Estas informaciones se registrarán y luego almacenarán con la memoria a largo plazo, que se extiende a lo largo de meses, años o incluso toda la vida. Esta permite conservar recuerdos, conocimientos históricos, geográficos, pero también realizar acciones como conducir, teclear en un ordenador, tocar el piano…

Según las tareas que se efectúen, se estimulan diferentes partes del cerebro, de ahí la importancia de variar las actividades mentales. Y de perseverar: la facultad de aprender disminuye con la edad, pero no la capacidad.

¿Cómo ejercitar la memoria?

Aprender. Un poco de todo: poemas, recetas, números de teléfono, direcciones, trayectos, listas de la compra y, por qué no, versículos bíblicos. Para ello, pueden emplear medios mnemotécnicos. Hay que obligarse a recordar hechos importantes del día, de meses o de años pasados.

Jugar. Dando preferencia a los juegos que exijan reflexión, lógica y conocimientos: cartas, ajedrez, Scrabble, palabras cruzadas, sudokus, Memory. Conviene alternarlos, ya que cada uno apela al funcionamiento de una actividad cerebral distinta.

Leer. La lectura hace trabajar mejor al cerebro que las pantallas. Alternen libros de reflexión con periódicos, revistas y novelas. Nada mejor que viajar en el tiempo y el espacio para reavivar los recuerdos escolares.

Mantener la calma. El estrés y la ansiedad dificultan la capacidad de aprender.

¡Dejarse sorprenderse, maravillarse! La indiferencia es un obstáculo para la memoria.

Y… dormir. Durante la noche, el cerebro clasifica y organiza las informaciones del día. La falta de sueño altera la memoria.

Dra. Cécile Maître

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