Llegó el fin de año, y con ello las resoluciones y propósitos. Antes de comenzar a prometernos cosas a nosotros mismos, conviene hacer un balance espiritual
Una manera de avanzar en el camino espiritual es identificar nuestros objetivos y ver claramente lo que conseguimos y lo que dejamos a medias, o que no alcanzamos si quiera a realizar. En eso consiste un balance, es una especie de inventario de nuestro interior, un explorar hacia dentro lo que somos y queremos seguir siendo en este fin de año.
Este balance también incluye los errores que cometimos, las faltas de fuerza de voluntad y la carencia de constancia y persistencia para esmerarnos en conseguir lo que tanto deseamos.
A continuación algunos consejos que te pueden ayudar con tu exploración.














