En Kenia, donde hoy radica, lo invitan a celebrar Misas multitudinarias con niños. Al final de las celebraciones, chicos y grandes disfrutan de una pequeña presentación
Cuando el presbítero mexicano José Antonio Aceves Álvarez era un niño, la imagen de la Virgen de Zapopan -patrona de la Arquidiócesis de Guadalajara- visitaba la parroquia a la que él pertenencia.
Generalmente, ante una visita de la Virgen, las parroquias se rodean de juegos mecánicos y comerciantes ambulantes, quienes venden bromas y trucos. En este contexto, José Antonio tenía siete años cuando compró su primer truco de magia.
















