La historia de la Iglesia está sembrada señales del cielo para ayudar a los incrédulos a creer en la presencia divina en el pan y el vino consagrados en cada misa. La institución de la fiesta del Corpus Christi honra este milagro diario
Corpus Christi irradia su blancura cada día del año litúrgico porque honra el corazón de la fe católica.
La transubstanciación —transformación del pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor— es un milagro constante.














