separateurCreated with Sketch.

Pararse a pensar, ¿por qué es tan necesario hacerlo?

hombre-pensando-café
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Ignasi de Bofarull - publicado el 25/04/23 - actualizado el 12/02/26
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Pararse a pensar alivia el corazón, porque se reduce el estrés, y porque se da paso a la reflexión, que a veces se convierte en meditación. Reflexionemos sobre el tema

El hombre moderno vive un activismo no solo en su trabajo, sino también en su ocio, lo que le lleva a no tener ni un segundo para pararse a pensar. Y pararse a pensar alivia el corazón, pues se reduce el estrés y se da paso a la reflexión, que a veces se convierte en meditación.

Quizá sea bueno pararse a pensar con una agenda. Pararse a pensar es hacer un examen de cara a repasar los temas que a uno le han acuciado en las últimas semanas. Reflexionar sobre posibles causas, detenerse a contemplar qué se está haciendo y por qué.

Y en ese parase a pensar, lentamente, en silencio, surgen las respuestas a muchas preguntas. Entonces se pone nombre a las situaciones, se califican los pesares o las alegrías, se emiten juicios ponderados sobre lo que va bien y lo que no va bien.

Descansar es salir a caminar

happy women

Quizá pararse a pensar consista en salir a caminar, con un ritmo pausado, pero no de puro paseo. Sí, para quemar calorías, pero también para pensar, no solo para des-estresarse que también está muy bien. Para darle vueltas, por ejemplo, a aquel asunto que nos agobia, y hacerlo de un modo proactivo y sosegado.

Entonces lo que toca es no andar con los audífonos con la música a todo volumen, pues así no se piensa. En silencio, para que la voz del corazón, de la conciencia, nos hable. Bajar los decibelios de la vida para atender aquello que no parece urgente pero que es muy importante. 

Pensar para mejorar

Y si después de muchos descansos para pararse a pensar descubrimos que nos ha servido para resolver algunos problemas, para descubrir pesares de amigos o de nuestra novia o esposa; quizás este ejercicio de pararse a pensar se ha ido convirtiendo paulatinamente en algo más grande.

Pararse a pensar es el camino para pensar en cómo mejorar. Un ejercicio práctico es escribir nuestras reflexiones en una libreta que nos acompañe a todas partes, de esta manera tendremos mayor claridad y la oportunidad de bajar todas nuestros pensamientos en papel.

Este ejercicio también despeja la mente, de modo que, nos vemos más activos y más libres. Así podremos pasar más tiempo de calidad con nuestros seres queridos, estando verdaderamente presentes en las reuniones familiares o con amistades.

Pararse a pensar puede ser también pararse a orar

Una persona que ora se nota, pues en su semblante se ve tranquilidad, así como también un cambio de actitud que se vuelve más atractiva y atenta. No dudes en detenerte un momento para reflexionar, meditar y elevar una oración a Dios. Ya que sin duda esto hará la diferencia en tu día a día. Esta diferencia no solo la sentirás en el alma, sino que también impactará en tus distintas áreas como la familia, trabajo y amigos.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.