Ir al contenido principal

Por qué la sociedad te quiere infeliz, pero Jesús no

2 min de lectura
online shopping, computer, credit card

Crédito: Rawpixel.com | Shutterstock

Velar y orar significa practicar el estar en el presente, vivir con conciencia del momento... Una iluminadora reflexión de Luigi Maria Epicoco

Compartir en :

Seamos realistas, nuestra sociedad se basa en el principio de la disipación, la distracción, la preocupación y la alienación.

Y todo por una razón muy simple: cuando vives así eres infeliz, y solo los infelices consumen compulsivamente. 

La creencia oculta de nuestra cultura es que ninguna economía podría prosperar si tuviera personas felices en su base. 

El remedio a la infelicidad

"Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupacines de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros".

Jesús parece estar diciendo exactamente lo contrario: es decir, que para vivir nuestra fe debemos deshacernos de todas las cosas que nos dejan en una situación de alienación, distracción o infelicidad. El antídoto que nos ofrece es:

"Estad vigilantes en todo momento y orad para que tengáis la fuerza para escapar de las tribulaciones que son inminentes y para estar de pie ante el Hijo del Hombre".

Velar y orar significa practicar el estar en el presente, vivir con conciencia del momento y al mismo tiempo aprender a entrar y cultivar una relación personal con el Señor. 

La conciencia del presente y la relación con el Señor son el gran remedio para la infelicidad contemporánea. 

Pero por lo general buscamos en cambio formas de escapar de nuestras responsabilidades y de nuestro presente, y confundimos la oración con un razonamiento tortuoso dentro de nuestra propia mente.

Un hermoso regalo que podemos pedir hoy: tener los ojos bien abiertos y el corazón aún más.