Aleteia logoAleteia logoAleteia
jueves 09 diciembre |
San Juan Diego
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

Tu sí me ayuda a pronunciar mi sí

Air Images | Shutterstock

Carlos Padilla Esteban - publicado el 19/10/21

Ese sí pronunciado con voz queda de una persona que confía es la muestra más grande de la presencia de Dios cerca de mí

Aceptar lo que Dios me pide y darle un sí alegre y convencido es un verdadero milagro.El sí a su voluntad, a sus deseos más íntimos me parece imposible.

Sé que lo que Él quiere es que sea feliz y mi vida sea plena pero luego veo muchas vidas frustradas, muchos fracasos y dolores y pienso que no siempre la vida es plena y feliz.

Me conmueven los que llegan al final de sus vidas agradecidos y satisfechos por haber seguido las huellas de Dios. ¿Tuvieron más suerte?

Sé que Dios me quiere donde Él me ha puesto, para que dé fruto allí donde echo mis raíces.

Y yo obedezco y sigo su camino con paso firme. Y le digo que sí con voz tímida y algo cobarde.

Y se refuerza mi entrega en el sí de aquellos que se ofrecen para siempre en sus manos renunciando a todo.

Es verdad, el pecado que observo me desanima, me escandaliza y me quita fuerzas. El dolor causado a otros inocentes por la maldad de los hombres. El odio que es visible en actos de venganza y rabia.

Mientras que una vida santa y lograda es un ejemplo que alegra mi espíritu.

Yo también puedo

Me recuerda que yo en mi vida también puedo decir que sí, a lo que ahora vivo, a lo que ahora amo, a lo que me turba y espanta, a lo que me desafía e inquieta.

Puedo romper la barrera de mis miedos. Puedo alejar de mí lo que me amenaza como un temor infundado.

Puedo empezar de nuevo aún después de la derrota. Puedo confiar en las personas siempre, aun cuando me hayan fallado.

El sí de ese hombre frágil y herido, pequeño y niño me anima a mí a ser fiel en lo pequeño, en mi entrega diaria, en mi sí apasionado por la vida que vivo.

Una muestra de que Dios está conmigo

Ese sí pronunciado con voz queda es la muestra más grande de la presencia de Dios cerca de mí. Me anima a creer que Dios camina a mi lado.

Los caminos de Dios son misteriosos.

El hombre hace cálculos y piensa, proyecta y espera. Pero Dios es paciente y sigue acompañando la vida que crece con cortas raíces y tallos frágiles. Y la anima a que siga luchando por no morir.

Así es la vocación de Dios a seguir sus pasos. Una llamada silenciosa dentro del alma. Un fuego que se enciende sin que pueda apagarlo.

Una irrupción que cambia de golpe todos mis proyectos. Un deseo inmenso de amar la vida, a Dios, a los hombres.

La pasión por lo que vivo que ya nunca dejará de estar viva. Y una fuerza interior que no me va a dejar nunca quieto y apagado porque es una luz que todo lo ilumina.

Dios llama, ¿qué respondes?

Ese sí a la llamada de Dios, echado sobre la roca de una Iglesia, es una fuerza que me anima a mí a seguir adelante, a luchar todavía más y a no perder la esperanza en tiempos donde la esperanza es escasa.

Ese sí convencido en tiempos revueltos me abre los ojos y llena mi corazón de fuego. Yo también puedo decir que sí.

Yo también puedo despojarme de cadenas y ataduras. Yo también puedo elevarme por encima de esos límites que el mundo y yo mismo hemos construido.

Puedo abarcar con mis brazos más corazones y vestir de fiesta todas las tristezas que se agolpan ante mi puerta.

Yo puedo empezar de nuevo con un corazón valiente que sabe decir que sí en medio de mil dudas y temores.

Un canto a Dios

Así es la vida que se yergue después de estar echada, postrada, ante el Dios que la sostiene para siempre en medio de las luchas.

Su sí valiente resuena en mis oídos como un canto de alabanza por las maravillas que Dios siempre hace en el corazón del hombre.

Hace milagros en la pobreza humana. Fortalece ese sí frágil hasta hacerlo firme. Siempre me enamora y conmueve su sí.

En la fuerza de su sí yo renuevo el mío. Me hago niño y me revisto de su alegría.

Tags:
comunidadejemplofidelidadfuerzavocacion
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.