Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 28 octubre |
El Señor de los Milagros
Aleteia logo
home iconEspiritualidad
line break icon

Qué bonito es amar desinteresadamente

Shutterstock

Carlos Padilla Esteban - publicado el 25/05/21

Alguien puede hacer o decir algo sin buscar nada más, sin pretender más de lo que parece perseguir... Me gustaría ser siempre bien intencionado

Una palabra positiva desde el corazón, un gesto cariñoso sin más, una buena acción que solo habla de entrega. ¡Qué bonito es amar desinteresadamente! Escuché el otro día:

«No toda acción tiene segundas intenciones».

Y me quedé pensando. ¿Persiguen mis acciones y comentarios segundas intenciones? Cuando pregunto a alguien por algo, ¿estoy buscando otra cosa? ¿Escondo una segunda intención detrás de mi aparente inocencia?

Me gustaría ser siempre transparente y conservar la inocencia. No quiero buscar más de lo que dicen mis palabras.

No deseo albergar intenciones ocultas en mi alma. Sólo busco preguntar y contar las cosas con sencillez. Que lo que hago no persiga fines escondidos.

No buscar lo que no es

No quiero vivir tejiendo historias complejas, enrevesadas. Si digo no, quiero que mi no sea no. Y si digo sí, que sea sí.

No digo que no para que me pregunten de nuevo o porque estoy esperando algo distinto del que me pregunta.

Si te doy un abrazo o tengo un gesto de cariño contigo, es sólo eso, una expresión de mi cariño, nada más.

Cuando te pido algo, es sólo eso lo que quiero, no pretendo nada más que no te haya dicho. Y si digo que me gusta algo, no pretendo que me lo regales. Si te alabo por algo que haces bien, no te estoy diciendo que pongas tu don a disposición.

Quiero ser más simple. No toda acción tiene segundas intenciones. No toda pregunta busca algo distinto a lo preguntado. Es verdad.

Qué bella es la simplicidad…

Quiero mirar la vida con sencillez, sin complicarme en exceso. No deseo buscar segundas intenciones en todo lo que sucede a mi alrededor, en todo lo que me dicen.

Sencillez y simplicidad. Una mirada inocente sobre las personas, sobre sus actos y palabras.

Vivir así la vida es un don de María. Ella era así y guardaba todo lo que sucedía en su corazón sin hacerse muchas preguntas. Era niña y Madre sencilla.

Tiene María un corazón simple que no escudriña el corazón de los hombres buscando segundas intenciones.

La simplicidad de no buscar nada más

Si digo que quiero seguir los pasos de Jesús, no es porque espero la admiración y el éxito en el camino emprendido.

Si decido servir al que me necesita, no lo hago para que a su vez él me sirva y me ayude. No hago un favor para ganar un amigo.

No presto mis bienes para buscar que luego me devuelvan con creces lo que recibieron.

Quiero ser más simple y sencillo. Sé que las cosas no son blancas o negras, hay matices y tonos grises.

¿Intenciones puras?

Un deseo de dar la vida por amor encierra el deseo de recibir el amor en la misma medida.

Un corazón que quiere amar hasta el extremo sirviendo tiene en su interior el deseo de recibir amor a cambio. Eso no lo puedo negar. No hay intenciones totalmente puras.

Pero no siempre es así. Alguien puede hacer o decir algo sin buscar nada más, sin pretender más de lo que parece perseguir. Me gustaría ser siempre bien intencionado.

Me gustaría mirar el corazón de las personas sin entrar en el juicio y la condena de sus intenciones.

¿Quién soy yo para juzgar los sentimientos que hay en el corazón de mi hermano? No puedo juzgar ni condenar, no tengo derecho a hacerlo.

Cada uno sabe por qué hace lo que hace y lo que persigue al hacerlo.

Lo bueno y lo malo se mezclan

Debo ser consciente y conocer mi alma para saber por qué actúo de una determinada manera. Ser honesto conmigo mismo y no engañarme.

Miro en mi corazón y sé que muchas veces mis actos tienen una doble motivación. Y a lo mejor la intención oculta no la revelo, me la guardo, pienso que es pecaminosa.

Dios conoce mi alma y sabe cómo es mi amor. Sabe que soy mezquino y egoísta y me quiere como a su hijo predilecto.

No le engaño a Él incluso cuando a mí mismo me engañe. Las intenciones puras no son tan frecuentes. Un corazón sin pecado no existe.

Tengo debilidades que hacen que se confundan en mi interior el bien y el mal. El ángel y el demonio. No soy sólo ángel, no soy solo demonio.

En todo pecador se esconde el germen de un santo. Y todo santo se confronta con su debilidad y se abisma ante la posibilidad de alejarse del bien que persigue.

No condeno a nadie, tampoco a mí mismo, sólo Dios conoce mi alma y juzga mis motivaciones. Sólo Dios sabe cómo soy en lo hondo de mi ser.

No subo a nadie al pedestal, como si ya fuera santo. Y tampoco condeno a nadie al infierno como si no tuviera una salida. ¿Quién soy yo para juzgar?

La respuesta: el amor

Mi corazón está dividido y con él divido el mundo en el que vivo. Comenta el papa Francisco:

«En esta pugna de intereses que nos enfrenta a todos contra todos, donde vencer pasa a ser sinónimo de destruir, ¿cómo es posible levantar la cabeza para reconocer al vecino o para ponerse al lado del que está caído en el camino?».

Papa Francisco, Encíclica Todos hermanos

Me gusta pensar que en este mundo de intereses que se oponen y luchan entre sí hay hombres, santos y pecadores, que eligen el amor como respuesta, el interés del otro antes que el propio y renuncian a sus planes legítimos por un amor más grande.

Creo en el poder de Dios en esos corazones hasta el punto de purificar su mirada, sus deseos y todos sus actos. Hay personas así.

No las canonizo en vida, pero veo en ellas una luz que les viene de lo alto. La belleza y humildad que irradian bastan para mostrarme dónde camina Dios.

Tags:
amorayudacaridadlibertad
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa cuenta que vio un milagro por intercesión de la Virgen de...
2
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lectores en la misa
3
QUIÑONEZ
Pablo Cesio
Álex Quiñónez, una muerte cargada de violencia que vuelve a enlut...
4
ABUSE
Pablo Cesio
La niña de 11 años embarazada tras ser violada que reabre el deba...
5
Hardship of Life
Dolors Massot
Premio Siena Award a la fotografía de un refugiado sirio con su h...
6
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.