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Hoy la siesta vale porque es el “Día del dormilón”

SLEEPING
Shutterstock | txking
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Una fiesta inspirada en una antigua leyenda cristiana

Todos los 27 de julio en una pequeña ciudad costera de Finlandia llamada Naantali, se lleva a cabo una fiesta tradicional muy particular, el “Día del dormilón”.

Una fiesta que en parte viene de una tradición pagana, ese día es el Juhannus, el solsticio de verano, el día más largo del año y los habitantes lo celebran con paseos en botes en el lago, se enciende hogueras, se degusta la comida tradicional entre el colorido mercado a lo largo de la costa.

La fiesta comienza a las 7 en punto de la mañana, cuando se despierta al dormilón sacándolo de la cama para arrojarlo a las aguas del puerto. Al dormilón se lo elige de entre aquellos que más han contribuido al bienestar de la comunidad local.

Pero como decía, esta fiesta tiene solo en parte una raíz pagana, porque también toma parte de una leyenda cristiana: la de “Los siete durmientes de Éfeso”.

Se dice que durante la persecución cristiana del emperador Decio (250 d. C.) siete jóvenes cristianos de Éfeso fueron llamados ante un tribunal para responder por su fe. Ellos, negándose a sacrificar a los ídolos paganos, fueron arrestados pero lograron escapar y se escondieron en una cueva en el Monte Celión.

Descubiertos por el mismo emperador, fueron amurallados vivos en la cueva misma. Los siete jóvenes preparándose para morir en la gracia de Dios, inesperadamente cayeron en un sueño muy profundo.

Tan pronto como se despertaron, se vieron rodeados de rostros asombrados que los observaban. La pared de la cueva había sido derribada por un pastor que pretendía construir un refugio para su rebaño.

Los jóvenes, convencidos de que se habían quedado dormidos sólo una noche, preguntaron si aún había peligro afuera, después de que los pueblerinos atónitos bromearon con ellos debido a la confusión general, se llegó a entender lo que había sucedido: los siete habían dormido durante dos siglos para despertar en el año 450 bajo el gobierno del emperador Teodosio II. Con asombro descubrieron que el cristianismo no solo era ahora tolerado, sino que incluso se había convertido en la religión del Imperio

La versión cristiana de la historia de los siete durmientes se basa principalmente en dos fuentes: la primera es Gregorio de Tours, mientras que la segunda versión está contenida en la Leyenda Dorada de Jacopo Da Varazze.

El martirologio romano, recuerda justamente el día 27  de julio a estos jóvenes durmientes de Éfeso, cuyos nombres eran:  Maximiliano, Iámblico, Martín, Juan, Dionisio, Exacustodio y Antonino.

Quizás hoy tendremos una buena excusas para hacernos una larga siesta, recordando a los siete jóvenes durmientes, como lo hacen los ciudadanos de Naantali.

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