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Esta ‘youtuber’ conquista con sus pastelitos e inspira con su historia de vida

VERDUZCO
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Griselda Verduzco está detrás de ‘Mis pastelitos’. Sus recetas divertidas llenan de color y sabores las redes y transmiten mucho amor

Griselda Verduzco es una influencer que a través de su canal de YouTube «Mis Pastelitos» se ha convertido, tras pasar por muchos desafíos, en un referente del mundo dulce a través de sus ricos pasteles y postres. Hoy es una youtuber gastronómica mexicana muy exitosa con miles de seguidores.

Con una cocina que muestra estar llena de inspiración, en una entrevista para la revista Inspiras le preguntaron qué era lo que le inspiraba a ella, a lo que respondió: «Me inspira poder ser un instrumento que Dios use para aportar a todas las personas algo bueno y positivo». Y es que para ella el talento es un regalo que Dios nos da y cree que lo mejor es usarlo para hacer algo bueno.

Griselda no solo comparte recetas divertidas llenando de color y sabores la vida de sus suscriptores. Su historia de vida en sí misma es pura inspiración, tal como lo demuestra en su “Draw my life” que preparó y en donde comparte con dibujos y galletas los acontecimientos más importantes que ha vivido.

Sus padres se conocieron cuando él escuchó la hermosa voz de una mujer en una canción cristiana. Lo enamoró tanto que decidió buscarla hasta encontrarla y desposarla. Tuvieron un hijo y después de 8 años de intentar tener más hijos finalmente llegó Griselda, una niña alegre que poco a poco se hizo fanática de los dulces.

Griselda cuenta que subió mucho de peso y por eso la criticaban mucho sus compañeros. Fue una etapa muy difícil porque se llenó de mucha inseguridad y le pedía a Dios que le ayudara. Cuando empezó a interesarse por un joven, comenzó a interesarse por alimentarse de forma más saludable. Optó por tomar los dulces en su justa medida y por hacer deporte. Así fue que logró bajar de peso en un verano.

Sin embargo, luego recibió una noticia muy dura: a su mamá le diagnosticaron lupus. Estaba triste pero ella veía cómo su mamá siempre buscaba a Dios y eso le daba fuerzas para afrontar la enfermedad. Sus papás siempre se habían preocupado por alimentar su fe. La llevaban a la iglesia pero, según confiesa Griselda, en ese momento no conocía mucho a Dios.


Fue a sus 15 años cuando empezó a leer la Biblia y se dio cuenta de que no solo necesitaba arrepentirse de muchas cosas malas, sino también que necesitaba de Dios más que a nadie. Un día se encerró en su cuarto para hablar con Él, su mamá la escuchó y se quedó con ella, rezaron, se abrazaron y lloraron juntas.

A partir de ese momento su vida cambió por completo. Decidió seguir a Jesús y Él se convirtió en su única felicidad completa. Así fue que empezó a involucrarse más en la vida de la iglesia participando de unas reuniones para jóvenes en donde conoció a Charly, un joven con quien forjó una hermosa amistad y que después de tres años se convirtió en su novio.

 Pero luego, otro momento difícil sacudió su vida Su familia sufrió una crisis económica muy fuerte. Griselda empezó a buscar trabajo para ganar dinero y ayudar a su padre pagando sus gastos. Pasó por varios sitios, pero nada parecía funcionar. No se llevaba bien con los números y le decían que era lenta, al punto que llegaron a despedirla; algo que le dolió mucho pero que dentro de sí misma sabía que Dios lo estaba permitiendo por alguna razón.

Siguió adelante. Se propuso estudiar la licenciatura en gastronomía en una universidad cuyos gastos podría asumir. No sabía hacer dulces pero le gustaba mucho ver a los chefs cocinando postres en la televisión. Un día una prima le pasó una receta de brownie y se le ocurrió hacerla por primera vez. El brownie resultó tan delicioso que decidió preparar más para venderlos en su universidad. La venta de postres pronto se convirtió en su nuevo trabajo.


Subía fotos en sus redes, empezó a tomar clases de repostería y una tía pastelera le pasó unos tips muy útiles. Su plena confianza en Dios, poco a poco empezó a tener más clientes y con ese dinero de la venta de pasteles de boda, mesas de postres y cupcakes, pudo pagar sus estudios y los cursos de repostería.

Su novio Charly le comentó sobre el mundo de YouTube e inspirada con esta idea para editar los vídeos y contando con su ayuda nació «Mis Pastelitos«, un canal que pronto empezó a tener muchos suscriptores y videos dándole un nuevo impulso a su emprendimiento.

Al poco tiempo Charly le propuso matrimonio con una sorpresa dándole el anillo en un cupcake y el 26 de diciembre de 2015 se casaron. Un día que recuerda como uno de los más felices de su vida. Pero nuevamente la peor pesadilla para Griselda tocó a su puerta: su mamá empeoró y la enfermedad le afectó los riñones al grado de necesitar hemodiálisis.

Se puso tan grave que casi fallece y sintió que su mundo tambaleaba. Su madre estuvo en estado crítico durante muchos días, y en esos momentos de sufrimiento Griselda se puso a leer los Salmos de la Biblia y se desahogaba llorando con Dios. Era doloroso, pero dentro de sí le pasaba algo que no podía explicar: sentía una fuerza muy grande para enfrentarlo.


En momentos tan difíciles pudo experimental que “el que tiene a Dios, lo tiene todo”. Y no sabe de dónde, pero su espíritu le dio unas fuerzas increíbles y el 1 de mayo de 2017 recibió la peor noticia de su vida. Su mamá falleció a la corta edad de 57 años, pero tenía fe en las palabras de la Biblia que dicen que “los que creen en Jesús, aunque estén muertos, vivirán”.

Separarse de alguien que uno ama mucho es muy duro, pero Dios le concedió una paz extraordinaria que ni siquiera ella puede entender y sabe que volverá a verla, que podrá abrazarla de nuevo y contarse lo grande y bueno que es Dios por salvarnos.

Griselda dice que todos tenemos una historia de vida con momentos felices y tristes. Ha pasado mucho hasta llegar donde está hoy. No podemos controlar las cosas que nos pasan, pero sí la forma en que reaccionamos ante ellas y para eso contar con Dios puede hacer una diferencia. Para ella Dios es la fuerza que tiene para seguir adelante cada día.

Hay una frase que le gusta mucho y le ha sido muy útil y por eso la comparte con todos: “No por miedo a fallar, voy a dejar de intentar”. Anima a todos sus seguidores a que no le tengan miedo a los errores o al fracaso. Es mejor aprender de ellos y seguir intentándolo. La vida continúa y hay que decidirse, sacudirse el polvo y comenzar a vivir bajo la bendición de Dios.

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