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No descuidemos la alimentación de nuestros niños durante el confinamiento

FAMILY
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¿Qué podemos hacer con su alimentación en estos días?

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En estos días de confinamiento, los niños no tienen colegio y por lo tanto recreos para correr, tampoco son vacaciones y no podemos llevarlos al parque, o hacer deportes ya que debemos permanecer en nuestros hogares. Esto hace que los niños gasten menos energía de lo habitual, corriendo mayor riesgo de padecer ansiedad, desanimo, lo que propicia los picoteos y hábitos no saludables.

Una preocupación durante el confinamiento es que, entre el sedentarismo, el menor gasto calórico de estos días, y una ingesta calórica alta y de mala calidad nutricional, le puede ocasionar a los niños problemas de salud importantes como el sobrepeso y la obesidad.

Por este motivo, es importante prevenir y transformar estos días en oportunidades para aprender y por que no hasta mejorar su alimentación.

¿Qué podemos hacer con su alimentación en estos días?

FOOD
Shutterstock | Anastasia_Panait

La cuarentena puede ser un buen momento para aprender en familia, para cocinar juntos, para incorporar nuevos sabores en la alimentación de los niños y para comer unidos, algo que por lo general con las rutinas laborales y escolares no se puede.

Incorporar más frutas. Uno de los alimentos que muchas veces nos cuesta que los pequeños incorporen diariamente en su alimentación, pero son nutricionalmente importantes.

En estos días se nos puede complicar la compra, pero podemos optar por aquellas frutas que aguantan mucho, como la piña natural en lata sin azúcar, frutos rojos congelados, naranjas, mandarinas, manzanas.

Tenemos el tiempo suficiente para ir haciendo distintas preparaciones incluso con ellos para que prueben y coman la fruta, por ejemplo, hacer batidos de frutas, agregarlas en gelatinas, en ensalada de fruta, brochette de frutas, buscar recetas…más ideas aquí:

 

Evitar comprar y tener en casa alimentos ultraprocesados. Si tenemos estos productos (pizzas, hamburguesas, canelones, papas fritas y otros alimentos precocinados) en casa en algún momento seguro los vamos a comer.

Son los alimentos que más gustan a los pequeños, pero a su vez con mayor aporte calórico, perdemos la percepción de la cantidad que comemos, y su aporte nutricional es casi nulo. Por lo tanto, hay que limitarlos a un día especial, un sábado por la noche, por ejemplo, pero nunca a diario.

No sobrealimentar. tendemos a decirles a nuestros hijos “come toda la comida”, “hasta que no termines todo no te levantas”. Y por el contrario ellos son los únicos que saben cuándo están satisfechos, y cuando tienen hambre. Más aún en estos días que como dije anteriormente comemos más de los que necesitamos.

Por lo tanto, debemos ingerir menos y permitir que ellos gestionen los conceptos como hambre, saciedad y ansiedad.

Sí podemos ofrecer, pero no obligar, y que cuando ofrecemos que sean opciones saludables.

VEGGY
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Un buen momento para recuperar las recetas tradicionales, aquellas que nos enseñaron nuestras madres o abuelas y por que no hasta transformarlas si nos animamos. Algunas ideas:

 

Establecer nuevas rutinas, es común que al no tener que ir al colegio y demás actividades, las rutinas se pierdan por completo, se acuestan y se despiertan tarde, no desayunan… pero es muy importante no perderlas, podemos hacer nuevas.

Las horas de sueño son muy importantes, son necesarias para estar al 100% durante el día, la carencia de horas de sueño puede mantenernos distraidos, afectar la capacidad de aprendizaje y también alterar las hormonas que controlan el apetito, aumentando el riesgo de obesidad.

Por lo tanto, que se duerman un poco más tarde de lo habitual que cuando van al colegio bien, pero con un límite establecido, y luego despertarse para realizar un desayuno saludable y nutritivo. Te puede interesar:

 

DRINK
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La hidratación, no olvidar que una buena nutrición también parte de la calidad de la hidratación que le demos a nuestro cuerpo para cumplir con varias funciones a nivel de nuestras células.

Evitar los refrescos y zumos azucarados, lo ideal para hidratarse es el agua, si no apetece mucho se le puede agregar un poco de sabor agregando unas rodajas de naranjas, hierbas, limón, lo que guste. Para complementar, nos podemos ayudar también consumiendo alimentos que tienen más contenido de agua como el pepino, la zanahoria, naranja.

Ingesta energética limitada en grasas y azúcares, a lo primero que se recurre por lo general cuando estamos muchas horas en casa es a los dulces, estos nos dan una falsa sensación de placer y bienestar pasajero.

Aquellos con grasa y azúcar a la vez, como puede ser un chocolate con leche, galletas rellenas dulces, son algunos de los alimentos que cuestan mucho más controlar la cantidad que comemos. Por lo tanto, debemos controlar las cantidades consumidas, la calidad y por supuesto, lo ideal es tratar de no tener en casa.

Podemos ayudarnos para esos momentos, con frutos secos, frutas… y más opciones en:

 

FUN
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Actividad física, puede ser un poco difícil al estar en casa y mucho más si el espacio que disponemos es pequeño, pero se puede.

Es fundamental disminuir poco a poco el tiempo que los niños pasan sentados, y ofrecer alternativas más saludables, que le ayuden a gastar un poco de energía. Podemos ayudarnos de plataformas para bailar donde tienen coreografías, clases de zumba infantiles.

Buscar juegos en los que se puedan mover, por ejemplo, hacer un circuito de obstáculos con objetos que tengamos en casa, como sillas, botellas de plástico o juguetes, y con ellos hacen un recorrido en el que tengan que agacharse, saltar, andar a gatas y todo lo que se nos ocurra.

No cabe duda de que una parte importante de la tarea recae sobre las familias, y prevenir el sobrepeso y la obesidad está íntimamente ligado a los hábitos presentes en los hogares.

Estos hábitos están determinados no sólo por la posibilidad de acceder a alimentos nutricionalmente balanceados y saludables sino también por las preferencias de compra, preparación y consumo familiar, por eso debemos predicar con el ejemplo y nos cuidamos todos.

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