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Deja de intentar ser perfecto – aquí te damos 4 objetivos más dignos de tu tiempo

CHECKING TIME
By Jacob Lund | Shutterstock
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En lugar de darte permiso para fallar, estas son formas más eficaces de alcanzar lo que esperas

La perfección parece el mejor objetivo posible – finalmente, la perfección es, por definición, lo mejor posible. Entonces, ¿por qué no apuntar alto? Muchos dicen la frase: “Apunta a la luna, si te equivocas, le darás a las estrellas”.

Pero hay un problema con esta frase. Más importante que la astronomía imprecisa, es el desafortunado hecho de que buscar la perfección probablemente no te llevará muy lejos. Yo me contentaría con el segundo o tercer lugar. Cuando anhelas la perfección, tienes una meta que te garantiza que nunca la alcanzarás. ¿Te imaginas algo más desalentador? No hay nada que desinfle  casi tan rápidamente como la desesperación.

Ser perfeccionista te hace sentir fuerte y valiente. La perfección parece ser el tipo de objetivo que solamente la persona más dedicada y virtuosa buscaría. Pero no es eso. El perfeccionismo es, en realidad, una especie de opción débil – ya que has escogido una meta que nunca puede alcanzarse, estás básicamente dándote el permiso para fallar.

No estoy diciendo que debes escoger metas fáciles; debemos desafiarnos siempre. Pero, en lugar de perseguir un objetivo que literalmente no podrás alcanzar, intenta uno de estos objetivos, porque te garantizo que son muy difíciles y mucho más valiosos:

Progreso

¿Estás mejor hoy que ayer? Progresar puede no ser dramático, y no genera material digno de Instagram, pero es algo real, y debe ser conmemorado. Todos queremos ser capaces de avanzar rápidamente a través del proceso de mejora. La mejora es aburrida, comparada con la realización. Pero la conquista solo aparece cuando tienes una gran cantidad de pequeñas mejoras. Cada una de las piedras que construyen la montaña es importante.

Sé realista 

Ser realista es generalmente un poco decepcionante. Significa no ignorar nuestra propias limitaciones, por más frustrares que puedan ser. Ser realista puede significar que tengo que reconocer que soy una madre mejor al pedir una pizza, en lugar de cocinar algo de cero, agotarme y discutir con mi familia. Puede parecer un fracaso desde fuera, pero ser realista es realmente un triunfo y requiere mucha prudencia, humildad y paciencia.

Sé específico

Parte de la razón por la cual la perfección es tan tentadora es porque es vaga y confusa. Yo no podría decir lo que parece perfecto, solo qué cosas no son perfectas. Lo que, como sabes, es literalmente todo. Trabajar en pro de un objetivo es mucho más difícil, porque tienes una responsabilidad específica.

Yo solía despertar todas las mañanas para intentar mi mejor y “ser una buena madre”. Eso nunca funcionó, porque nunca me senté y me pregunté: “Entonces, ¿cómo es ser buena madre?”. Es mucho más difícil que solo “ser una buena madre”, pero por lo menos se cuando realmente lo hice.

Paz y aceptación

Vivimos en una cultura que siempre quiere más, y las personas buenas que realmente quieren crecer son particularmente susceptibles a pensar que no es correcto quedar contento con el lugar donde están. Para un perfeccionista, estar en paz puede ser el objetivo más difícil de todos. Es bueno recordar que siempre habrán maneras de mejorar, y la paz no es el tipo de cosa que tienes que ganar, o algo que cae en tu regazo cuando alcanzas todos tus otros objetivos. Si no puedes tener paz donde estás ahora, entonces no la tendrás después. No importa lo que quieras mejorar, no te gustará mucho tu vida si te falta la paz.

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