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Costa Rica y la defensa de los refugiados nicaragüenses

INTI OCON / AFP
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Dice “no” a la petición de Ortega de entregar una lista de quienes han solicitado asilo

El Gobierno de Costa Rica ha dicho que no cederá ante “ninguna solicitud”, ni del Gobierno de Nicaragua ni de ninguno otro que ponga en riesgo la vida de las personas busquen refugio en el país.

La respuesta de Costa Rica fue contundente al pedido del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de que el país vecino le entregue “una lista de quienes están pidiendo asilo” pues, según él, son los que tienen antecedentes criminales y se están aprovechando de la situación para evadir la justicia.

Costa Rica defenderá a los refugiados

Fiel al método que ha llevado a cabo desde que el 18 de abril de 2018 iniciaron las protestas en Nicaragua –con un saldo de 350 muertos hasta el momento—Ortega ha culpado a quienes piden asilo en Costa Rica de ser los que han “matado, destruido, quemado” a la gente, y no el Gobierno.

Sin embargo, Costa Rica se ha cerrado en banda no obstante la emergencia humanitaria que está provocando en ese pequeño país de apenas cinco millones de habitantes el éxodo de al menos 23.000 personas en un lapso de cuatro meses.

Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, dijo ayer viernes que su gobierno “no está dispuesto” a entregar a las autoridades de Nicaragua, información sobre los nicaragüenses que han solicitado refugio en su país.

«Está fuera de lugar esta petición del señor Ortega, absolutamente fuera de lugar», dijo Alvarado. Agregó que Costa Rica “protegerá de manera legal” a los nicaragüenses que se encuentren en ese país y que «Costa Rica hará uso de su cuerpo legal para proteger a las personas que han ingresado con solicitud de refugio».

Ortega, el miércoles pasado, durante un acto partidista, acompañado por su esposa y vicepresidente de Nicaragua, Rosario Murillo, amenazó al Gobierno costarricense diciendo: «Se lo vamos a decir con toda claridad y si ellos los quieren dejar, allá ellos”.

Pueden regresar “tranquilamente”

El presidente Ortega –en un arranque de mordaz ironía—dijo en el mismo acto partidista del miércoles que los nicaragüenses que “no tienen causas o que no hayan cometido crímenes, pueden regresar y nadie los va a tocar, a capturar y pueden reencontrarse con sus familias”.

Las normas internas de Costa Rica, tanto como la normativa internacional (que, seguramente, Ortega conoce) impiden, categóricamente, que esa información sea revelada a ningún país.

Así está establecido, por ejemplo en el artículo Ocho del Reglamento de Personas Refugiadas de Costa Rica, que se refiere al principio de confidencialidad, principio rector para el registro y manejo de la información de los solicitantes de la condición de refugiado y de las personas refugiadas declaradas.

La ONU estima que unas 23.000 personas procedentes de Nicaragua están a la espera de obtener la condición de refugiado en Costa Rica, mientras que Ortega afirma que son 26.000 personas, aunque aclara que no todas ellas “son criminales”.

“Los que se sienten libres de pecado, pueden regresar, con la seguridad que nadie los va a detener”, prometió el líder sandinista quien, en su segundo mandato, ya acumula once años en el poder.

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