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¿Cómo liberarse de la ansiedad?

© Shutterstock
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A pesar de que la ansiedad es un mal natural que puede afectar a cualquiera a lo largo de la vida, a veces en algunas personas adquiere una forma desproporcionada que puede transformarse rápidamente en depresión. En su obra titulada "Se libérer de l’anxiété et des phobies en 100 questions" [Liberarse de la ansiedad y de las fobias en 100 preguntas], el doctor Dominique Servant reflexiona sobre este fenómeno analizando las diferentes formas que adopta la ansiedad y sus soluciones

¿Quién no ha sentido alguna vez cómo empiezan a sudar las manos unas horas antes de una cita importante? ¿A quién no se acelera el corazón ante una situación peligrosa?

Si la respuesta es afirmativa, no hay nada de extraño en ello, ya que se trata de reacciones físicas naturales que nos permiten enfrentarnos a situaciones imprevistas e intentar adaptarnos a ellas.

Desgraciadamente, la ansiedad adopta una forma extraña y casi tóxica para algunas personas que deben vivir con ella a diario y cargan con su peso, que se hace cada día un poco más cargante.

No las abandona, surge de improviso sin ninguna razón aparente y trastoca sus vidas, a veces arrastrándolas incluso a la depresión. También les impide alcanzar la serenidad y la felicidad, constata en su libro el doctor Dominique Servant, especialista en este ámbito desde hace cerca de 25 años.

Esta ansiedad enfermiza e irracional afecta hoy en día a cerca de una de cada cinco personas en nuestra sociedad

La ansiedad parece ganar terreno en una época incierta, ansiogénica y alterada en la cual la religión ha perdido, para muchos, sus virtudes tranquilizadoras.

Sin embargo, el creyente, obviamente, no se salva de ella. Numerosos católicos sufren también las temibles consecuencias sobre su salud, pero también sobre su vida espiritual.

Tal y como se puede leer en Se libérer de l’anxiété et des phobies en 100 questions, [Librarse de la ansiedad y las fobias en 100 preguntas]: “A excepción de los pecados, la ansiedad es lo peor que puede sucederle a un alma”.

Este sufrimiento no puede curarse realmente perose puede aprender a controlar para recuperar una vida normal.

 

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