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El equilibrio de la población estadounidense dependerá, cada vez más, de la inmigración

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Estados Unidos se enfrenta a un gran reto demográfico, motivado sobre todo, por la grave crisis financiera mundial de 2008

En los últimos treinta años, Estados Unidos ha registrado una caída muy pronunciada en la tasa de natalidad. Sin embargo, nunca como ahora el número de nacimientos ha sido tan alarmante.

La principal razón que aducen las parejas estadounidenses tiene que ver con la economía. Tanto así que la tasa de natalidad ha registrado un nuevo mínimo histórico para la nación americana, al bajar a 60.2 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 44 años de edad.

Algo impensable en los sesenta o los setenta del siglo pasado, la “generación de los baby boomers” está sucediendo hoy mismo: Estados Unidos enfrenta reto demográfico, motivado sobre todo, por la grave crisis financiera mundial de 2008.

Antes de la crisis financiera, el número total de nacimientos rondaba los 4.3 millones anuales, pero en 2017, la tasa de natalidad rondaba el borde del invierno demográfico al situarse en dos por ciento. El año pasado los nacimientos bajaron a 3.8 millones de personas.

Se trata del tercer año consecutivo que disminuyen los nacimientos en la Unión Americana. El fenómeno ha sido muy visible desde 2014 y en este 2018 continúa la tendencia a la baja. De hecho, la caída anual en el índice de fertilidad es el mayor desde 2010 cuando se registró el nivel más alto de desempleo, tras la crisis financiera.

De cara al invierno

Además, cuatro de cada diez nuevas madres son solteras y muchas mujeres jóvenes no quieren tener hijos porque les entorpecen en sus carreras profesionales. Por otro lado, las jóvenes enfrentan serios desafíos financieros para pagar sus deudas estudiantiles, con lo que justifican no formar un hogar o mantener un hijo.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, sin la crisis de 2008-2009 hubiera habido 4.8 millones más de nacimientos (hasta 2017), pero el índice de fertilidad bajó cerca de dos por ciento en mujeres entre los 30 y 35 años que son las que empujaban al alza de los nacimientos durante los últimos años.

También hubo una disminución de cuatro por ciento en mujeres entre los 25 y los 29 años de edad, y aunque hubo un aumento de dos por ciento en mujeres mayores de 40 años, lo cierto es que éste no ha sido suficiente para compensar las bajas en los grupos de referencia en cuestiones de natalidad (mujeres entre los 25 y los 40 años).

El grupo más joven (15-19 años) ha registrado una caída de los nacimientos de siete por ciento en 2017 y está 70 por ciento debajo de la tasa de nacimientos para este grupo de lo que fue su tasa en 1991. Este declive en mujeres tan jóvenes muestra una fase positiva pues, según algunos expertos, los niños nacidos de mujeres adolescentes están más a riesgo de tener problemas educativos y de comportamiento.

La tendencia es preocupante para las autoridades gubernamentales del país del norte, sobre todo por los problemas derivados del envejecimiento de la población debidos a la ola de jubilaciones. Así las cosas, el crecimiento equilibrado de la población estadounidense será cada vez más dependiente de la inmigración

En este sentido, al factor económico se le podría sumar el migratorio pues los nacimientos entre las mujeres hispanas cayeron dos por ciento en 2016 y 2017. Los nacimientos en esta comunidad representan una cuarta parte de todos los nacimientos registrados en Estados Unidos.

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