Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 23 enero |
San Ildefonso
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Qué ordenará todos mis deseos?

g-stockstudio

Carlos Padilla Esteban - publicado el 09/05/18

Sentimientos pasajeros, frágiles, contradictorios,... es posible integrarlos en un amor profundo y eterno

A veces me da miedo pensar que la palabra amor sea sólo una idea con la que me lleno la boca. Digo que amo, sí y para toda la vida. Digo que amo mucho y a muchos.

Tantos amigos en Facebook, en Instagram, en las redes sociales. Pero son sólo amistades aparentes. Se quedan en la superficie. Tal vez exagero al hablar de amor y son sólo palabras. O sentimientos que pasan.

Puede que lo que siento sea pasajero. Tantas veces me confundo. Sentimientos que casi parecen contrarios. Filias y fobias que anidan en mi alma.

Dicen, lo he leído que “el conjunto de los deseos no puede ordenarse y ponerse en su lugar si no es por el amor. Sólo un amor verdadero ordena los deseos. Y si la mayoría de las personas, por no decir que prácticamente todas, sufren de deseos que consideran desordenados, es porque somos seres más o menos heridos, minusválidos del amor”[1].

Mis deseos son desordenados. Mis afectos y desafectos. Mis miedos y mis pasiones. Se llena mi boca de palabras grandilocuentes, de promesas eternas que pronuncio ante Dios y ante los hombres de rodillas. Son palabras. No sé si tocan mi carne.

Y mientras tanto convivo con deseos contrapuestos. Digo amor queriéndolo decirlo todo. Quiero lo más grande, lo más sublime, lo más excelso. Pero mi amor no es tan hondo como creo.

El deseo sólo no es amor. Pero el amor tiene deseo, un deseo profundo y verdadero. Y mi mayor deseo siempre es el deseo de infinito. Quiero que lo que amo dure para toda la eternidad.

Y si no dura que al menos sea tan hondo que me cambie por dentro. Tengo la certeza de que el amor que no me cambia por dentro no es amor verdadero. Es sólo un sentimiento pasajero que no permanece para siempre. O tan sólo es una palabra frágil como una hoja llevada por el viento.

O mi deseo tiene que ver con la carne. Con algo momentáneo. Con un desorden provocado por mi herida de amor, de soledad, de vacío. Por mi historia de fracasos y sinsabores. Por no haberme sentido, sabido, tan querido como yo quería. Tanto como mi alma deseaba. Por no haber amado a nadie con toda mi alma, con toda mi carne.

Y cuando lo he sentido, y cuando lo he logrado, anida en mí el deseo de lo eterno. Y sufro por el dolor por no vivir siempre lo mismo, con la misma intensidad, cada día de mi vida. Sin pausa.

Es así como hablar del amor se me queda corto. Torpemente pueden mis palabras expresar mis ansias de infinito. De un amor más grande que yo mismo. Quizás experimento en mí la pobreza de mi vida. La torpeza de mi carne.

Decía el padre José Kentenich: “¿No tenemos razón al afirmar que el hombre moderno lleva una vida de ratón, una vida de rata, una vida de sapo, una vida de ave migratoria? Está demasiado poco en su propia casa, siempre mentalmente de viaje, siempre de camino”[2].

A veces veo que no tengo paz dentro de mí mismo. Estoy de viaje. En camino a ninguna parte. Inquieto como un ave migratoria. Busco un hogar.

Quiero que Jesús me enseñe a amar. No quiero llevar vida de ratón. Quiero aprender a amar de verdad. A amar con hondura, con raíces. Con paciencia santa.

[1] Giovanni Cucci SJ, La fuerza que nace de la debilidad

[2] J. Kentenich, Las fuentes de la alegría sacerdotal

Tags:
amorsentimientos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Rodrigo Houdin
Sacerdote tras la explosión: “Estoy atrapado en el quinto piso, r...
2
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco bendecido con un pequ...
3
CHRISTIAN TOMBSTONE
Francisco Vêneto
Encuentran en Israel una losa de 1.400 años con una inscripción m...
4
LIBBY OSGOOD
Sandra Ferrer
Libby Osgood, la científica de la NASA que se hizo monja católica
5
TudoSobreMinhaMae.com
Cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una pregunta
6
AGUILAR
Alvaro Real
España: ¿Por qué retiran una cruz de la puerta de este convento?
7
PADRE CEPEDA
Blanca de Ugarte
"El beso de Jesús", cuando una bella historia es convertida en "f...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.