Aleteia

El sombrero que devuelve la esperanza a Perú

Comparte
Comenta

Más de 200 familias artesanas logran generar ingresos, vuelven a soñar y a mirar con esperanza la reconstrucción de sus vidas, tras las inundaciones y lluvias que dejó el “Niño Costero” en Perú

Sus delgados dedos tejen los más finos sombreros. Marta Sosa Villegas no descansa. Ella sabe que en sus manos está la esperanza. Esta mujer de Pedregal Grande, poblado del distrito de Catacaos, provincia de Piura al norte del Perú, aprendió a hilar desde muy niña la paja toquilla. La destreza de sus manos benditas, producen finos sombreros, que ahora se convierte en el sustento de la región.

¿Puede un sombrero devolver esperanza a un pueblo?. Las lluvias se llevaron casi todo pero no el arte de Marta, ni la fuerza de Rosa. El tejido de estas mujeres es aún más fuerte que las secuelas de las inundaciones producidas por el fenómeno de “El Niño Costero”. Desde hace 7 meses las artesanas de Catacaos, decidieron reconstruir sus tierras a base de su propio trabajo.

El desborde del río Piura, en el primer trimestre de este año, trajo a sus vidas la oportunidad de fortalecer la calidad de exportación del sombrero de Paja Toquilla, una fibra tropical que crece en el bajo Piura y en las zonas tropicales de América. Diversas asociaciones de mujeres artesanas se han unido para recuperar los medios de vida que tenían antes del desborde de los ríos.

Manos artesanas que no descansan

Cerca de 98 mil personas damnificadas y más de 427 mil afectadas en Piura, no solo buscan recuperar los medios de vida que habían logrado conseguir, antes de haber sufrido los estragos de las inundaciones y las lluvias, ellas están decididas a reactivar la economía de la zona. El 70% de las artesanas en Catacaos, sufren la reducción de sus ingresos, por la caída de sus ventas en un 90%, es por eso que ahora emprenden la campaña “Tejiendo futuro”, con el sombrero de la recuperación trenzado con fibra vegetal.

Los sombreros de paja toquilla, mantienen una excelente calidad ahora no solo se vende quinientos, sino mil sombreros. Mujeres entrelazan la paja y tejen sin parar. Virtuosas mujeres  de los caseríos Narihuala, Pedregal Chico, Pedregal Grande, La Campiña, Molino Azul y Nuevo Pedregal, volverán a reactivar su economía.

La calidad de los sombreros se diferencian por el grosor de la paja, la creatividad de las artesanas peruanas les permite crear también tapetes, floreros, joyeros, paneras, carteras entre otros objetos, utilizando una técnica ancestral que data de hace 5 mil años antes de Cristo.

El sombrero de la reconstrucción

La inspiración, el tiempo y el trabajo de cada una de estas mujeres artesanas, que tejen futuro es reconocido a nivel nacional e internacional, es por eso que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, implementó el proyecto “Tejiendo futuro”, por la recuperación de sus medios de vida, que busca reactivar la economía de las familias de Catacaos.

A este proyecto se han unido voluntarios de la Organización Nacional de las Naciones Unidas y la Red de Energía del Perú. “La tarea es enorme, se trata de recuperar vidas y generar oportunidades para responder a la crisis con nuevas sendas de desarrollo”, explicó a la prensa peruana la coordinadora del sistema de Naciones Unidas en el Perú, María del Carmen Sacasa.

Las mujeres del norte del Perú tejen su futuro por la esperanza. No solo han convertido esta amenaza en una oportunidad, sino que también promueven la economía solidaria. “Sombreros de la recuperación”, serán adquiridos para devolver los medios de vida a estos poblados.

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día