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10 estrategias para tirar menos comida

Shutterstock/Roman Samborskyi
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Disminuir los desperdicios de alimentos está en tu mano

A pesar de que no hay estimaciones precisas sobre el alcance de las pérdidas y los desperdicios de alimentos, no cabe duda que es inaceptablemente alto.

En base a estudios de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, se calcula que anualmente se pierden y desperdician alrededor de un 30 % de cereales; un 40–50 % de tubérculos, frutas y hortalizas; un 20 % de semillas oleaginosas, carne y productos lácteos y un 35 % de pescado.

La FAO estima que reduciendo en un 25% los desechos de alimentos se podrían alimentar a todas las personas desnutridas del mundo.

A la hora de calificar un “desperdicio” se puede afirmar que son alimentos inicialmente destinados al consumo y que son desechados o utilizados de forma alternativa (no alimentaria). En cuanto a las “pérdidas”, éstas se definen como la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos.

Shutterstock/KariDesign

Cuáles son las causas:

En países con ingresos bajos, las causas de estas pérdidas se deben principalmente a un bajo aprovechamiento en la producción y el procesamiento de alimentos. Por el contrario, en los países de ingresos medios y altos están relacionadas con el comportamiento del consumidor, las políticas y normativas existentes.

Te presento 10 estrategias para reducir la pérdidas y desperdicios de alimentos:

  1. Tomar conciencia, la mayoría no nos damos cuenta de que día a día tiramos mucha comida, ya sea el pan que quedó duro, una manzana que no está sabrosa, el arroz preparado que quedó sobre la mesada toda la noche, y muchos más.
  2. Planifica el menú familiar semanalmente, es una forma fácil de no comer, comprar y tirar de más. Uno ya sabe lo que va a necesitar y las cantidades para realizar las comidas.
  3. Realiza una compra inteligente: antes de ir al supermercado, primero revisa tu despensa y refrigerador, luego haz una lista con lo que necesitas para una semana y no compres de más.
  4. Aprovecha la comida sobrante, prepara originales recetas. Por ejemplo, si te sobran carnes puedes usarlas para preparar rellenos de croquetas o canelones, si es arroz una tortilla, verduras rellenas o también croquetas, o tal vez hiciste un estofado o guiso y te sobró: puedes congelarlo.
  5. Aprovechar las hojas marchitas y los tallos: para no tirar las hojas marchitas las puedes hacer revivir con un simple remojo en agua fría. Los tallos son los primeros en ser descartados, pero pueden ser útiles en caldos, licuados y batidos.
  6. El pan, el alimento tiene muchas posibilidades de uso: rallado, en tostadas, para una picada con salsas, como bases para canapés, en sopas de ajo, para hacer postres, torrijas, flan y budín de pan.
  7. Conservar vegetales y frutas: la cebolla y el ajo por ejemplo se pueden conservar en buen estado hasta por dos meses guardándolos en bolsas de papel agujereadas para que no se humedezcan.
  8. Conservar por más tiempo los frutos del bosque: una técnica para retrasar su maduración es colocar los frutos en un colador y sumergirlos en un recipiente lleno de agua con vinagre para eliminar las esporas de moho y evitar que crezca o se propague y luego enjuagar con agua fría, para quitarles el sabor a vinagre.
  9. Si hay verduras muy maduras puedes congelarlas: si encuentras que algún vegetal está muy maduro para comerlo, puedes lavarlo, cortarlo y guardarlo en el congelador para alguna preparación.
  10. Consume la comida por orden de entrada: la más antigua es la que se debe consumir primero, de esta manera se evita que los productos se tiren por haber pasado su fecha de caducidad.

Para llevar a cabo un uso responsable de nuestros alimentos, la mejor forma es adquirir buenos hábitos alimentarios en el hogar y aplicar algunas de las estrategias que aquí te presenté. 

Entre todos podemos ayudar a disminuir los desperdicios de alimentos sacándoles el mejor provecho. Yo ya empecé, ¿te sumas?

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