Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 04 diciembre |
San Juan Damasceno
home iconEstilo de vida
line break icon

Explicación rápida y urgente: felicidad no es lo mismo que alegría

Nina Buday

Francisco Vêneto - publicado el 28/03/17

Entiende la diferencia y permítete ser más feliz, incluso en los momentos difíciles

Dentro de la espiritualidad cristiana, Dios es la propia felicidad, pues Él es la realización plena del ser y la felicidad consiste en realizarse plenamente.

Atención: la felicidad no consiste en “haberse realizado plenamente” – sino en “realizarse plenamente”, en “estarse realizando plenamente”. La felicidad es un proceso continuo, es un ahora, es un hoy, y no es un efecto estático de un “ayer ideal”.

Dios es felicidad plena porque ¡Dios es siempre! Y nosotros podemos ser felices al participar lo más plenamente posible del acto de ser (y ser es mucho más que tener, hacer, saber…).

La felicidad, por lo tanto, tiene que ver con la intensidad con la que somos.

Por eso mismo, no siempre la felicidad se manifiesta de manera “festiva” y exteriormente “exultante”: muchas veces, nuestros sentimientos pueden estar “decaídos”, con las típicas variaciones naturales de humor que afectan a todo ser humano.

La felicidad no es un “sentimiento”, ni un cuadro médico del perfecto equilibrio de las hormonas o de los neurotransmisores: la felicidad es una actitud consciente, es una decisión consciente de la vida, es la postura de quien reconoce con realismo, serenidad y madurez que está en proceso continuo de “realizarse”, de crecer en el propio ser, incluso en medio de las pruebas y dificultades más desafiantes.

Incluso en los momentos de profundo desánimo sentimental, en los que la “sensación” de alegría se apaga en las tinieblas espesas, la persona que es feliz en su espíritu y en su consciencia se mantiene serena, estable: ésta enfrenta con determinación y fuerza los “sabotajes” del humor y los sentimientos, pues no pierde de vista la constatación objetiva de que las circunstancias externas siempre serán variables – y de que en ellas ejercitamos, vivencialmente, el acto presente de ser, de “realizarnos”, el acto presente de escoger libremente, ahora, entre aquello que importa de verdad (ser) y aquello que es auxiliar (tener, saber, hacer…).

La felicidad es una cuestión de perspectiva en el momento presente; es una actitud positiva y decidida, siempre en el ahora, de aprendizaje, de elección, de crecimiento, de superación y de perfeccionamiento continuo, cualquiera que sean las circunstancias; la felicidad no es un punto de llegada futuro, distante y abstracto: la felicidad es el propio trayecto, es el propio proceso de realizarse, consciente y perseverante. Ahora. No ayer, ni mañana.

Está claro que también hay momentos, y son muchos, en los que la felicidad coincide con la alegría, pero felicidad y alegría no son lo mismo. La alegría es un estado de buen humor, de sentimientos “ligeros”; por eso mismo, es una “sensación” que viene y va.

Aprovecha los momentos de alegría y sé agradecido por vivirlos. Pero, para tu felicidad verdadera, no los confundas con… la felicidad verdadera.

Tags:
alegriaalmacristianismodiosfelicidad
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco b...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.