Una visita a la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén (Roma)
Una gran parte de la Cruz la podemos encontrar en la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén (Roma). Justamente es llamada así porque fue construida para conservar esta venerada reliquia de la Pasión de Cristo.
Santa Elena, madre de Constantino, la hizo llevar a Roma en uno de sus viajes a Tierra Santa en el 325 d.C y se llama “de Jerusalén” porque la base de su cimiento contiene la tierra consagrada del monte Calvario. Por lo tanto, en la antigüedad era muy importante para los peregrinos visitar esta basílica. Sentían como si estuviesen en el mismo Jerusalén.











