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La misa del Papa por los difuntos: hoy se mezclan tristeza y esperanza

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La «tristeza» por los seres queridos que se han ido, la «esperanza» en la resurrección que nos prometió Jesús. Son las palabras clave sobre las que Papa Francisco construyó la breve homilía que pronunció hoy por la tarde en el cementerio romano de Prima Porta, durante la misa para la conmemoración de los Fieles Difuntos. Entre los presentes estaba la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi.

Es la primera vez que un Papa celebra el dos de noviembre en Prima Porta (que es como llaman los romanos al Flaminio), puesto que los demás Pontífices que celebraron la misa de los fieles difuntos antes que él siempre eligieron el cementerio monumental del Verano, el más antiguo de la capital.

«Job estaba en la oscuridad, estaba justo en el umbral de la muerte, en ese momento de sufrimiento proclama la esperanza: “Sé que se erguirá al final sobre el polvo… yo mismo lo veré”. La conmemoración de los difuntos —observó el Papa en su homilía— tiene un doble sentido, de tristeza, porque nos recuerda a los nuestros que se fueron y nos recuerda también el futuro, la muerte. Pero en esta tristeza traemos flores en signo de esperanza, puedo decir también de fiesta, pero más adelante, no ahora».

Y la tristeza «se mezcla con la esperanza —explicó el Pontífice— , es lo que sentimos hoy en esta  celebración».  Porque «nosotros también recorreremos este camino, con la flor de la esperanza de la resurrección». «El primero en recorrer este camino ha sido Jesús —recordó— nosotros caminamos el camino que Él hizo. Él nos ha abierto la puerta de la esperanza, la puerta para entrar al lugar en donde contemplaremos a Dios».

Por ello, «hoy estamos llamados a recordar a todos, también a aquellos que nadie recuerda: las víctimas de las guerras y de las violencias, tantos pequeños del mundo aplastados por el hambre y por la miseria», dijo el Papa durante el Ángelus del 2 de noviembre de hace dos años, en la conmemoración de los Fieles Difuntos. En el día de dolor y de oración para las personas de todo el mundo que recuerdan a sus seres queridos, el Obispo de Roma aseguró también en el 2014  que «el recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros y los sufragios, son testimonio de una confiada esperanza, radicada en la certeza que la muerte no es la última palabra sobre el destino humano, porque el hombre está destinado a una vida sin límites, que tiene su raíz y su cumplimiento en Dios».
Esta tarde, al finalizar la celebración en el cementerio de Prima Porta, el Santo Padre se dirigirá a las Grutas Vaticanas, donde transcurrirá, de modo privado, un momento de oración por las Sumos Pontífices difuntos.

También hoy, Francisco, antes de dirigirse por la tarde al cementerio romano de Prima Porta para celebrar la Santa Misa en conmemoración de todos los Fieles Difuntos, ha invitado a través de un tweet a detenernos «con fe ante las tumbas de nuestros seres queridos, rezando también por los difuntos que nadie recuerda».

 
 

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