¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

10 ingeniosas citas de san Jerónimo

Comparte

Su irritante sentido del humor le procuró enemigos en todas partes

El 30 de septiembre es el día de San Jerónimo, sacerdote y Doctor de la Iglesia. Este santo es célebre por su traducción de la Biblia a la forma de latín más común de su tiempo (la Vulgata). Jerónimo comenzó su ministerio sacerdotal como ermitaño llevando una vida de asceta a las afueras de Antioquía.

Más tarde, Jerónimo viajó a Constantinopla, donde entabló amistad con san Gregorio de Nacianzo, junto a quien estudió las Sagradas Escrituras. Después de unos cuantos años en Constantinopla, Jerónimo vivió en Roma y recibió el encargo del papa Dámaso I de traducir la Biblia a partir de una serie de textos en latín antiguo.

También es “famoso por ser uno de nuestros santos más cascarrabias”, por hablar sin pelos en la lengua y por crearse enemigos allá donde fuera. El ascetismo de Jerónimo fue lo que le salvó, según dijo de él un obispo mientras miraba un cuadro en el que aparecía Jerónimo golpeando su pecho con una piedra: “Haces bien llevando esa piedra, pues sin ella la Iglesia nunca te habría canonizado” (Vidas de los santos, por el reverendo Alban Butler).

Aquí hay 10 frases de san Jerónimo que nos ayudarán a valorar la vida de este hombre que nos entregó la Vulgata:

1) “La ignorancia en las Escrituras es ignorancia en Cristo”.

2) “Empieza a ser ahora lo que serás de aquí en adelante”.

3) “El rostro es el espejo de la mente, y los ojos, sin hablar, confiesan los secretos del corazón”.

4) “Requiere tiempo buscar un amigo, rara vez lo encontramos y con gran dificultad lo conservamos”.

5) “En vano canta la lira para el asno”.

6) “Todo debe incluir un agudo condimento de verdad”.

7) “Que tus acciones no desmientan tus palabras, para que no suceda que, cuando prediques en la Iglesia, alguien en su interior comente: ‘¿por qué entonces tú no actúas así?’”.

8) “Huye como de una peste del clérigo que se dedica a los negocios, del que viniendo de la pobreza se ha hecho rico, y del desconocido que ha pasado a ser famoso”.

9) “Es aún peor ser ignorante de la ignorancia de uno”.

10) “¡Qué curioso maestro el que, con el estómago lleno, diserta sobre el ayuno!”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.