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Cuando el doceavo no es el duodécimo

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Una pequeña pero frecuente confusión gramatical que podría hacer del decimosegundo apóstol, por ejemplo, sólo una doceava parte de lo que el apóstol realmente es

El diccionario panhispánico de dudas, ese hermano tristemente menos consultado del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es un recurso del que, lamentablemente, poco se echa mano. Quizá por ello la confusión entre numerales fraccionarios y numerales ordinales (entre otras tantas) se ha hecho tan común.

En pocas palabras, los numerales fraccionarios (onceavo, doceavo, quinceavo), como indica su nombre, señalan fracciones: una quinceava porción de algo.

Generalmente, se dice que Matías es el “doceavo” apóstol, aunque también se afirma que ese es el sitial de Judas Iscariote, que luego vendría a ser ocupado por Pablo. En todo caso, sea Matías, Judas o Pablo, es incorrecto decir que cualquiera de ellos es el “doceavo” apóstol.

Esa frase indicaría, más o menos, que el personaje en cuestión es apenas una doceava parte de apóstol, si cabe decir algo así. En este caso, lo correcto sería decir que Matías (o Judas, o Pablo) era el duodécimo (o el decimosegundo) apóstol.

En el video de Fundéu BBVA que compartimos en este post está disponible una explicación más detallada de esta diferencia.

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