separateurCreated with Sketch.

Oración de un estudiante para rezar al inicio del curso

INSEGNANTE, SCUOLA, STUDENTI

Una profesora enseñando a sus alumnos.

whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Redacción de Aleteia - publicado el 23/08/16 - actualizado el 15/08/25
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
El inicio de curso es un buen momento para poner en manos de Dios el esfuerzo de los próximos meses y pedirle buenos frutos. ¡Hazlo con esta oración!

Cuando estamos a punto de regresar a clases e iniciar un nuevo ciclo escolar es momento oportuno para encomendarnos a Dios, si eres estudiante, maestro, padre o madre de familia, todos requerimos de ayuda celestial, y la mejor manera es haciendo una oración para que Dios bendiga nuestros esfuerzos.

Oración para iniciar el curso

Bueno, Señor, aquí estamos otra vez. Clases seleccionadas y horario planificado, se presenta ante mí otro año académico. Te doy las gracias por la oportunidad de recibir una educación, por la posibilidad de estudiar, un privilegio vedado para muchos en este mundo. Te doy gracias por las capacidades físicas e intelectuales que facilitarán mi aprendizaje.

Por favor, ayúdame a dar lo mejor de mí, sobre todo a hacerlo mejor que el año pasado.

Ayúdame a ser riguroso y atento en mis estudios, que no ignore ni pase nada importante por alto.

Ayúdame a mantener mis prioridades en orden, para que mis esfuerzos no se distraigan en cotilleos frívolos ni en actividades objetables, que mis intenciones no se pierdan en el raudal de eventos y compromisos sociales.

Ayúdame a ser generoso con otros que también estudian, que les ofrezca mi ayuda allá donde pueda servir y que permita aceptar la ayuda de los demás cuando yo tenga problemas.

Ayúdame como a tus santos

Ayúdame a recordar que algunos de tus santos tuvieron dificultades con sus estudios, ayúdame a recordar que puedo apelar a ellos –san José Cupertino; santa Bernardita Soubirous; beato Solanus Casey– para que me asistan con sus oraciones de intercesión; para que ante toda dificultad, pueda estar preparado y alerta para reconocer su auxilio.

Que recuerde durante todo el año que mi ángel de la guarda, tus santos y tu Santísima Madre están siempre conmigo, siempre listos para auxiliarme con sus oraciones.

Que recuerde también que, en los momentos de auténtico temor o aprensión, siempre puedo depositar estas dificultades en las profundidades de tu Sagrado Corazón; que la ansiedad no me abrume.

Así como pongo en práctica los dones que he recibido de Dios, nuestro Padre, ruego por que mi voz esté siempre dispuesta a dar gloria, alabanza y verdadera gratitud a tu Santo Nombre. Amén.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.