Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 19 abril |
San León IX
home iconEspiritualidad
line break icon

Viacrucis: 14 sacerdotes en el camino de Cristo a la cruz

Picasa

Alfa y Omega - publicado el 18/03/16

14ª Estación: Jesús es bajado de la cruz y puesto en los brazos de María

Oración: Te adoramos oh Cristo porque por tu santa cruz redimiste al mundo

El cardenal Mindszenthy de Hungría tuvo que soportar muchos sufrimientos en prisión. Lo detuvieron los comunistas el 26 de diciembre de 1948, y lo llevaron a la infamante prisión del número 60, de la calle Andrassy de Budapest, a donde llegó a las 3 a.m. Allí le hicieron lavado de cerebro para doblegarlo.

Algunas de las prácticas inhumanas del lavado de cerebro, que se probaron con el cardenal, pueden hoy conocerse por el testimonio de un agente de policía, que trabajó en la prisión de Andrassy, cuando él estaba allí. A continuación, pasó por la celda de goma. Los bolcheviques inventaron este sufrimiento, porque no deja señales, pero produce derrames sanguíneos internos y deja al preso atontado.

Otra tortura fue no dejarle dormir para producirle un agotamiento mental y físico. En un período, se le mantuvo despierto durante 82 horas. Después de días y días de tortura, los comunistas dijeron al público que había firmado una confesión, que después se demostró que era falsa.

Un funcionario que escapó relata: «Miré al cardenal y me pareció tan pequeño, que tuve la sensación de que tendría que cogerle en brazos y llevarle. Saqué unos polvos de mi bolsillo y se los ofrecí. Él me miró con ojos penetrantes y vi que creía que quería matarlo. Me quedé sin poder hacer nada; después, la mirada acusadora desapareció de sus ojos. Comprendió que quería ayudarle. Y le dije: “Tómelos, estos polvos no le matarán, le pondrán enfermo y su efecto durará sólo hasta que le lleven al hospital de la prisión; de esta forma, escapará a la cámara de tortura”. El cardenal me apartó suavemente mi mano extendida y, de pronto, aquel hombre pequeño se me apareció grande y majestuoso. Se inclinó hacia mí, apoyó su mano en mi frente y me dijo con una voz llena de un calor sobrenatural: Hijo mío, vigila y reza. Creo que me bendijo. Yo, al cabo de una hora, estaba camino de la frontera».

Sabía que era semilla de eternidad. Que Dios siempre espera con el galardón de los que saben perseverar y fructificar hasta el final. Gigante de la fe, amarrado al Señor solía rezar: «Señor, sal fiador por mí que me acosan». En 1975 murió en Roma con la bendición del Papa Pablo VI.

El cardenal Mindszenthy pudo soportar todas las torturas, porque Dios era su fortaleza. ¿Y tú?¿Soportas por lo menos las pequeñas contradicciones, zancadillas o dificultades ante el testimonio sacerdotal?

Señor pequé, ten piedad y misericordia de mí

Quiero en este Año de la Misericordia, con este VIA CRUCIS SACERDOTAL, hacer un acto de fe alrededor de la Cruz de un Cristo que, en diversas circunstancias y a veces en condiciones extremas, se convirtió en la fuerza, el resorte, la razón de ser, de vivir, sufrir, creer, llorar, amar y servir en 14 sacerdotes diferentes.

El Vía crucis, de una forma u otra, cada uno lo vamos viviendo en la Vía Dolorosa de nuestra vida. El testimonio de muchos hermanos nuestros, en este caso sacerdotes, nos anima a seguir en la brecha, a empujar y no decaer en nuestro deseo de hacer de este mundo un rincón donde Dios reine, bendiga y sea la cumbre de la felicidad de todo el que le busca.

Que la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo –anuncio central de todo sacerdote– nos conmueva para estar firmes en la fe de nuestra consagración sacerdotal.

Javier Leoz,
delegado episcopal del Año de la Misericordia,
Archidiócesis de Pamplona y Tudela, Navarra

Artículo originalmente publicado por Alfa y Omega

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
Tags:
cruztestimoniovia crucis
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JORDAN PETERSON
Benito Rodríguez
El encuentro con Dios de un psicólogo best-seller
2
SANTI MARATEA
Esteban Pittaro
Rafael Maratea: De la tragedia del aborto al máximo orgullo por e...
3
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
4
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
5
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
6
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.