¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Se puede ser “adicto” a la pareja?

© Richard foster
Comparte

Formas de controlar una excesiva dependencia

La dependencia emocional se produce cuando una persona necesita a su pareja de una manera exagerada y extrema, aferrándose a ella intensamente y estableciendo una relación de sumisión. Esta persona idealiza a su pareja, no soporta la soledad y siente un constante miedo al abandono. Es decir, se produce un comportamiento adictivo.

Por lo general, en casos extremos, se trata de personas que suelen tener una autoestima muy baja y un concepto negativo de sí mismas, cuya vida gira alrededor de su pareja. Tienden a comportarse así en todas las relaciones de pareja que establecen desde que empiezan en la adolescencia hasta la edad adulta. Cuando una relación se rompe, no soportan estar sin pareja porque sienten una gran soledad y vacío y buscan enseguida alguien a quien aferrarse de nuevo y a quien idealizan como forma de compensar su baja autoestima.

Se produce un deseo muy intenso de estar con la pareja y una gran sensación de vacío y dolor emocional si la pareja no está. Invierten mucho tiempo y esfuerzo por estar con su pareja y es algo que desean por encima de cualquier otra cosa. En ocasiones, pueden acabar desarrollando un trastorno obsesivo. No es raro que, dada su necesidad extrema de estar con alguien, acaben con personas dominantes, egoístas o explotadoras, pudiendo incluso llegar a ser víctimas de maltrato. Es decir, establecen relaciones desequilibradas.

La dependencia que sienten hacia su pareja puede llevarles a renunciar o descuidar sus propias necesidades y deseos para adaptar su vida a las necesidades y deseos del otro hasta anularse a sí mismos. De hecho, al vivir tan pendientes de la otra persona, es muy posible que ni siquiera sepan con claridad lo que desean ellos realmente.

Cuando su pareja es abusiva o explotadora tienden a la negación y el autoengaño porque la necesidad que tienen de esa persona es demasiado grande como para plantearse romper la relación a pesar de ser destructiva y dolorosa.

Eso es en los casos extremos, pero el tema es que la dependencia emocional, en diferentes grados, puede darse en cualquier pareja. Cualquier persona que establezca una relación de pareja siente cierta dependencia afectiva hacia la otra persona, la echa de menos cuando no está y no desea perderla.

Esto se considera normal y no supone ningún problema; el problema aparece cuando esa necesidad por la otra persona es tan intensa que toda su vida gira en torno a ella, y como un adicto, se ve controlado por su necesidad. El miedo al abandono y a la pérdida está continuamente presente, necesita que su pareja le demuestre una y otra vez que no va a marcharse y, aún así, el miedo persiste y crea problemas en la relación, pudiendo acabar ahogando a su pareja.

¿Cómo identificar la dependencia?

Quien la experimenta, pierde interés en sí mismo, y la autoestima disminuye. Descuida su aspecto personal y el apetito aumenta o disminuye dramáticamente.

Tales personas, al considerar que no reciben adecuada atención, amenazan con hacerse daño y en casos extremos, intentan el suicidio. Paralelamente piensan que nadie les quiere, pero en verdad el problema estriba en la falta de valor y cariño hacia sí mismo (a).

Las frases más frecuentes que se suelen escuchar son:

“Cuando él (o ella) me llama no puedo decirle que no. Después, como siempre, él (o ella) desaparece y siento mucha rabia por no haberle dicho que no”.

“Todo el tiempo pienso en ella (o él). No puedo concentrarme en otra cosa”.

“Toda vez que pienso en terminar esta relación, entro en pánico”.

“Cuando él (o ella) no me llama por teléfono, tengo crisis de llanto, de angustia, insomnio, falta de apetito (o exceso), depresión y soy incapaz de concentrarme”.

¿Qué hacer frente a la dependencia afectiva?

El primer y más importante paso, es reconocer que se está atravesando por una dependencia afectiva de la pareja.
Admitir que ese amor idealizado no existe y que amar no significa sufrir.

En este sentido deben tomar conciencia de que el otro componente de la pareja no es perfecto, que falla y entender que, con el paso de los días, los meses y los años, el amor se transforma, en detrimento si no es alimentado adecuadamente.

Un segundo paso es fortalecer la autoconfianza. En la medida en que ocurre, se le brinda libertad a la otra persona.

Es así como se construye una relación sobre el respeto propio y el del otro, sin caer en las presiones o chantajes.

“Yo soy Yo. Tú eres Tú. Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas. Tú no estás en este mundo para cumplir las mías. Tú eres Tú. Yo soy Yo. Si en algún momento o en algún punto nos encontramos será maravilloso. Si no, no puede remediarse. Falto de amor a mí mismo cuando en el intento de complacerte me traiciono. Falto de amor a ti cuando intento que seas como yo quiero en vez de aceptarte como realmente eres. Tú eres Tú y Yo soy Yo.” Fritz Perls.

Dudas y consultas

No existe pareja que no tenga problemas o que no pase por alguna crisis en algún momento de su vida. Muchas parejas se preguntan si sus diferencias merecen la consulta con un terapeuta o no, y al final el tema lo dejan de lado porque minimizan su situación o porque tienen prejuicios.

Para ayudar a estas parejas, desde ya hace algunos meses, la licenciada Eva Melgarejo ofrece en Paraguay un taller para matrimonios y novios que está dedicado a reflexionar y consolidar la relación de pareja.  El taller se llama “Gran Desafío para Matrimonios y Novios”,

Para saber más…

Los talleres presenciales “Gran Desafío para Matrimonios y Novios” se dictan actualmente en el Salón Alberione de la Librería PAULINAS de Asunción, Paraguay (Azara 279 c/Iturbe), pero para contar con estos talleres en alguna otra ciudad o país, puede contactarse en el siguiente mail: alefrias07@hotmail.com
En el taller se entregan certificados.

Fragmentos de un artículo originalmente publicado por Familia Cristiana

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.