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La vitalidad hispana está cambiando el rostro del catolicismo estadounidense

Roman Catholic Archdiocese of Boston-cc
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Diez signos de vitalidad de los hispanos en la Iglesia Católica

El Papa Francisco encuentra en Estados Unidos un catolicismo profundamente transformado por el catolicismo hispano. Este viene de los último 20 años y desde lo más profundo de la vida de la nación americana.

El primer templo católico que se erigió en territorio estadounidense fue un templo español, ya sea que se tome como tal el construido en San Juan de Puerto Rico en 1523 o el de la más antigua misión, establecida en 1566 en San Agustín, en el actual territorio del Estado de Florida.

Las parroquias hispanas han sido parte de la identidad católica estadounidense –que ahora comparten 70 millones de personas—aunque en las últimas dos décadas han experimentado un crecimiento considerable, por lo que muchos, erróneamente, piensan que se trata de un fenómeno nuevo.

En Estados Unidos, mientras el Papa Francisco realiza una de las visitas más seguidas por los medios en la historia, hay diez signos de vitalidad de la Iglesia católica hispana que forman parte del legado actual del catolicismo de la cuarta nación del mundo con mayor número de fieles católicos del mundo:

  1. En promedio, las parroquias con ministerio hispano tienen mayor número de fieles que van a Misa que el promedio de las parroquias en el país. Aproximadamente dos tercios de los bautismos celebrados en estas comunidades, se hacen en español.
  2. Estas parroquias son como microcosmos de la riqueza y diversidad cultural que conforma el catolicismo en muchas partes de la Unión Americana, y continuarán transformando, en el futuro, la experiencia del catolicismo estadounidense.
  3. La vasta diversidad de experiencias, orígenes, contribuciones y necesidades de la población hispana, es una invitación a los líderes pastorales a explotar, constantemente, formas de acercamiento al cuidado y al acompañamiento de los fieles.
  4. La actividad incesante de los movimientos apostólicos en las parroquias con ministerio hispano, alimenta la espiritualidad de los católicos hispanos, consolida su liderazgo y los acerca a las formas tradicionales de su fe.
  5. Una nueva generación de líderes pastorales hispanos está emergiendo en el contexto de la vida parroquial. Con el apoyo apropiado y el impulso a su actividad, estos líderes permanecerán en su ministerio y rendirán frutos considerables.
  6. Las parroquias con ministerio hispano se están beneficiando de la experiencia de sus líderes, muchos de los cuales son bilingües y biculturales y han vivido en América Latina o en El Caribe.
  7. Los diáconos permanentes de origen hispano constituyen, hoy por hoy, uno de los cuerpos de pastoral con posiciones de liderazgo que más rápido están creciendo en parroquias con ministerio hispano.
  8. Las oficinas diocesanas de ministerios hispanos (o su equivalente) representan una importante presencia en el liderazgo pastoral que se necesita en el servicio de una Iglesia culturalmente diversa.
  9. El ministerio hispano en las parroquias, esencialmente con jóvenes y con familias recién formadas, es la oportunidad de formar una nueva generación de católicos en Estados Unidos.
  10. Dos tercios de las parroquias hispanas han desarrollado iniciativas de los propios fieles para involucrar a sus niños en programas de educación religiosa, dándoles oportunidades únicas de formación de una fe adulta.

(Tomado del informe realizado Por el Boston College, bajo la conducción del investigador Hoffman Ospino).

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