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¿Es bueno ver telenovelas?

Kathryn-cc
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En sí las telenovelas no son buenas ni malas, pero puedes preguntarte si te acercan a Dios

En la vida hay cosas que intrínsecamente son malas, hay cosas que son buenas y, finalmente, hay cosas que no son ni buenas ni malas en sí mismas, son simplemente cosas, situaciones o circunstancias; y aquí se puede incluir la televisión: las telenovelas, las series, los espectáculos.

Dios es nuestro fin último donde se halla nuestra perfección, de modo que puedes saber si algo es bueno si te acerca a Dios, y si es malo si te aleja de Él.

Las telenovelas y demás series televisivas serán malas en la medida que sean el inicio de cambios negativos de comportamiento individual y colectivo.

Hay que dedicar una especial atención a las repercusiones sobre todo en la niñez y adolescencia, a los casos en que la conciencia sea manipulada. La falta de madurez puede favorecer que las telenovelas distorsionen la visión de la realidad; y aumenten los niveles de estrés perjudicando la salud mental y emocional.

Pero la “maldad” de las telenovelas no está en las telenovelas en sí mismas, ni mucho menos está en los productores, libretistas, actores y demás personal que en ellas interviene. Ellos simplemente trabajan. Llevar a la televisión una novela no es malo en sí mismo, como tampoco hay maldad o mala intención en la creación de una telenovela.

Las telenovelas serán buenas en la medida que generan trabajo, permiten hacer carrera a los están involucrados en ese mundo, promocionan el talento actoral, pretenden divertir, etcétera.

¿Cuál es el lado negativo de las telenovelas, series y películas?

1. Los niños y adolescentes tienden a imitar lo que ven en las telenovelas, normalmente cargadas más de antivalores que de valores;  y ven las novelas como acciones normales de la vida diaria.

Las telenovelas y series televisivas afecta en el subconsciente y más aún a los niños que se están educando. En el caso de los adolescentes pueden quedar influidos y ver en las telenovelas una escuela de vida, tomar ese aprendizaje para adquirir una nueva forma de conducta.

Para ellos las novelas reflejan la vida real, pero entre lo real y lo ficticio hay muchas diferencias. Por ejemplo en las novelas siempre hay un final “feliz”, felicidad lograda a menudo costa del sufrimiento de algunos y de la muerte de otros.

2. La violencia que ven los niños y adolescentes en la televisión, los puede llevar a desarrollar conductas agresivas, por cuanto aún no han desarrollado su capacidad crítica y valorativa.

Cuantos más programas vean, es más fácil que tengan menor sensibilidad emocional y usen la agresión como mejor respuesta a las situaciones conflictivas. Las telenovelas pueden mostrar la violencia como la única forma de solucionar problemas, promover el odio, la no importancia del perdón y de consecuencia la venganza.

Las telenovelas pueden crear estereotipos. No es tanto que estimulen la violencia sino que presentan ciertas conductas como normales, las legitiman.

3. Han facilitado también que el sexo se banalice y se vuelva una moda su mal uso. Fomentan la promiscuidad sexual, la prostitución y los embarazos no deseados.

El adulterio y las relaciones entre novios son comunes y se ven como algo muy normal en los llamados “culebrones”. Se comienzan a aceptar como normales nuevas propuestas de familia y se ridiculizan a menudo los valores familiares y sociales.

4. Con las telenovelas se incentiva la brujería, el dinero fácil, la corrupción.  Se suele inculcar la idea de que el fin justifica los medios y pueden incidir en la reproducción de roles familiares.

5. También ha menudo facilitan el uso, en las familias y consecuentemente en la sociedad, de un mal vocabulario y la falta de respeto.

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