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Carta al ISIS, del pueblo de la Cruz: «Venid, hermanos»

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¿Quién se atreve a amar al ISIS?

¿Quién se atreve a amar al ISIS? ¿Amarías a quien lleva a la muerte a tus hermanos en la fe? ¿Amarías tú a quien te quita todo, la familia, tu tierra, incluso la vida? ¿Amarías a quien te va degollar? ¿Amarías a tu enemigo, como nos pide Jesús? El pueblo de la Cruz –así llama el Estado Islámico a los cristianos de todo el mundo– tiene algo que decir a los asesinos del ISIS. Éste es el video que ha editado Team Mighty, un grupo de misioneros digitales de Estados Unidos, que ya ha empezado a circular en árabe por Oriente Medio: ¿Quién se atreve a amar al ISIS?
 

El mundo está hablando de vosotros.

Vuestros sueños apocalípticos y pecados espectaculares

están despertando el Oriente Medio.

En vuestra guerra santa, venid a la tierra santa.

Venid, hijos de Abraham, venid.

El pueblo de la cruz se reúne ante tus puertas con un mensaje.

El amor viene a buscaros.

Al igual que una ráfaga de viento sobre el mar,

desde las colinas de Monte de los Olivos hasta los vientos del desierto de Jordania,

desde los cedros del Líbano hasta las rutas de la seda de Oriente,

un ejército viene.

Sin tanques ni soldados,

sino un ejército de mártires fieles hasta la muerte,

llevando un mensaje de vida.

El pueblo de la cruz

viene a morir a tus puertas.

Si no escucháis nuestro mensaje con palabras

entonces os lo mostramos con nuestras vidas tendidas.

Por cada garganta que cortáis y cada mujer que violáis,

por cada hombre que quemáis y cada niño que hundís en el polvo,

hay sangre en vuestras manos, hermanos.

Pero venid, venid, hermanos.

Venid con vuestras manos manchadas de sangre,

venid con vuestros ojos llenos de asesinatos al pueblo de la Cruz.

Venid a poner vuestras armas y cuchillos a los pies de la Cruz,

un amor que ha vencido, abrumador,

que respira en vuestras ciudades.

Aunque vuestros pecados fueren rojos como la grana,

se pueden volver blancos como la nieve.

Aunque os llaméis a vosotros mismos siervos,

haremos de vosotros Hijos.

¿Adónde podréis escapar de este amor?

Ni en las tinieblas os podréis ocultar.

Venid, venid, hermanos,

ya llega el sonido del agua

para eliminar vuestros pecados y vendar vuestras heridas.

Morís por vuestro dios, pero nuestro Dios murió por nosotros.

El Rey de Reyes ha venido como un cordero,

inmolado en el altar donde deberíamos haber estado nosotros.

Jesucristo, Isa Al Masih,

viene del Medio Oriente.

Hay perdón para ti esta noche, oh hermano,

Hay curación para tus pecados, oh hermano.

Nosotros no somos diferentes.

Aparte de Cristo, no somos mejores que el peor yihadista.

Cristo ha sido crucificado una vez, y para todos,

Para convertirnos en pecadores como tú y yo en hermanos.

Incluso tú.

Incluso ahora.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Artículo original pùblicado en Alfa y Omega
 

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