Aleteia

12 consejos para educar hijos felices

Steven-Mileham-CC
Comparte

¿Cómo enseñar a ser agradecido?

¿Cansados de altercados, celos y egoísmos? Los niños son por naturaleza materialistas y egoístas, pero la buena noticia es que la gratitud se puede enseñar. Y de la gratitud deriva la alegría. A continuación doce sugerencias para enseñar a los niños el agradecimiento y crear una familia más feliz.

1. ¡Sorpréndanlos! Eviten muchas opciones: Las sorpresas ayudan a los niños a ver las cosas como un don y no un derecho. Tener muchas opciones provoca infelicidad – al preguntarse si se podría tener algo mejor. Una tarde intentamos hablar con nuestros hijos sobre el lugar donde podríamos irnos de vacaciones de verano. En cinco minutos Disney World no era un destino suficientemente bueno. Cualquiera tenía una idea mejor y ya ninguno estaba feliz con cualquier cosa que se dijera.

Terminé rápidamente la conversación, y alrededor de una semana después anuncié que tenía una gran sorpresa – iríamos al Monte Rushmore. Mostré mis planes para nuestras vacaciones en el campo en el parque nacional y los niños no podían estar más emocionados. Nuestro viaje de presupuesto reducido se había convertido en un gran éxito.

2. Hablen de la mejor parte del día: Encuentren cada día algún tiempo para hablar de aquello por lo que están agradecidos – quizá en la cena, antes de ir a la cama o mientras manejan. Pregúntenles a sus hijos: “¿Cuál fue la mejor parte de su día?” Para los niños más grandes, intenten tener un diario de gratitud. Se ha verificado que los diarios de gratitud son un instrumento eficaz para ayudar a los niños a ser más felices.

Un estudio invitó a escribir a 221 niños del sexto y séptimo año cinco cosas por las que estaban agradecidos cada día durante dos semanas. Tres semanas después, estos estudiantes tenían una perspectiva mejor de la escuela y una mayor satisfacción respecto a aquellos a los que se les había encomendado escribir cinco cosas que les parecían difíciles.

3. Enseñen a sus hijos su pasado: ¿Cuáles son sus historias de familia acerca de las dificultades y la perseverancia? La bisabuela de mi esposo planchó toda la vida, y su plancha es un sostenedor de libros en nuestra casa, que les recuerda a los niños qué significa de verdad el trabajo duro. De niña, mi abuela lavaba los platos por diez céntimos a la semana durante la Depresión. Teníamos su fotografía en el estudio, y le contamos a nuestros hijos su historia.

¿No están seguros de su pasado? Hagan un viaje de familia al museo de historia, a un campo de batalla o a un lugar histórico. Volverán a casa agradecidos.

4. Ayuden a sus hijos a servir a alguien que no “tiene necesidad” de caridad: Para los niños es muy bueno participar en la recogida de alimentos de los scouts y en otros programas caritativos de la comunidad, pero estos eventos se llevan a cabo pocas veces al año, y raramente se encuentran con las personas que se sirve.

Existen personas en su vida cotidiana a las que sus hijos pueden servir regularmente, aunque estas personas no tengan propiamente necesidad de caridad. Tenemos una vecina que vive sola y aprecia mucho lo que sobra de nuestras comidas: así no tiene que cocinar sólo para una persona. A nuestros hijos les encanta llevarle la comida.

5. Concéntrense en los aspectos positivos, todo el día: Digo a mis hijos muchas veces al día, “la actitud es una elección”. Escoger tener una actitud positiva es nuestra regla principal en casa. Es un esfuerzo que dura todo el día para intentar superar las quejas y celos y concentrarse en los aspectos positivos. “Tengo sed” tiene que volverse: “Mamá, ¿me das de beber, por favor?, “¿Dónde están mis zapatos?” tiene que volverse “Papá, ¿me puedes ayudar por favor a buscar mis zapatos?”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.