Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Deben colaborar los sectores público y privado en la sanidad?

© Pedro ARMESTRE / AFP
Profesionales sanitarios protestan por los recortes en Madrid el 16 de mao de 2013
Comparte

Con una mejor gestión del sistema y una mejor colaboración entre los sistemas público y privado la sanidad sería más sostenible

El sector sanitario es tal vez el más sensible y delicado a nivel de opinión pública y el anuncio de recortes y cambios levanta ampollas. En España el sistema de salud es universal y la asistencia sanitaria es gratuita para todos los ciudadanos. Y eso no tiene vuelta atrás, como tampoco tiene vuelta atrás la asistencia personalizada.
 
Dos factores han puesto la alarma en la sostenibilidad económica del servicio sanitario: el envejecimiento de la población y los cada vez más altos costes de la sanidad debido al progreso tecnológico. Cada semana tenemos la noticia de un nuevo hallazgo en materia sanitaria, y España se encuentra entre los países que más intervienen en el avance de la medicina.

Sin embargo, en épocas de crisis el problema que preocupa a los ciudadanos es que se destine menos dinero y menos personal a la sanidad, y muy pocos se dan cuenta que con una mejor gestión del sistema y una mejor colaboración y sinergia entre los sistemas público y privado mejorarían los resultados y la sostenibilidad de la sanidad. Realmente esto ya se hace, pero a pasos de hormiga,  por las inercias del sistema público, cuando la deuda sanitaria es una de las mayores  de este país.

En España existe una población mayor de 70 años que se irá incrementando no sólo por alargarse la vida media, sino porque la generación de mayores actual es inferior debido a que tras la guerra civil hubo menos nacimientos que en los años 60 y 70 del siglo pasado.  Lo mismo ocurre en Europa pero con cinco años de retraso, pues la guerra mundial terminó en 1945. En consecuencia, es más urgente en España hacer sostenible económicamente el sistema de salud que en los demás países europeos.

Hacer sostenible el sistema no consiste en recortar servicios, personal, infraestructuras, etc., sino sobre todo en gestionar la sanidad de un modo más moderno, más ágil y menos costoso, evitando duplicidades, mantener las plantillas equilibradas, no tener abiertos servicios ociosos, aplicar tecnologías adecuadas y racionalizar territorialmente la asistencia, entre otros.

Algo se ha conseguido con el copago en el gasto farmacéutico. En España, el gasto farmacéutico ha caído de un máximo de 12.722 millones de euros en mayo de 2010 a 9.770 millones de euros en diciembre de 2012, un descenso del 23% en 30 meses. En el primer trimestre del presente año, el gasto farmacéutico en Cataluña se ha reducido en unos 900 millones de euros, con relación al mismo periodo del año anterior, sobre todo porque han disminuido drásticamente las recetas emitidas, según ha informado el consejero de Sanidad de la Generalitat, Boi Ruiz, un gestor temido por el sector y que ha levantado muchas críticas a él y a su gobierno. En Cataluña, racionalizando el gasto, el presupuesto de sanidad ha pasado de 10,3 mil millones en 2010 a 9,1 mil millones en 2012 y tiene 72 hospitales, de los cuales 64 concertados y 8 totalmente públicos (los más grandes).

Pánico a lo privado

En España, como se ha visto estos meses, hay un auténtico pánico a lo privado, en cualquier sector. En el país hay tres millones de funcionarios que se han multiplicado por tres en los últimos 30 años. Por lo tanto, una parte importante del recorte del gasto en España pasa por hacer una administración más eficiente y reducir el número  de empresas públicas que no sirven o cuya finalidad no tiene cabida en el mundo moderno.

Donde hay más sensibilidad en los recortes de personal y de infraestructuras es en la sanidad y en la enseñanza: son dos sectores muy sensibles para la población. No obstante, una mayor racionalización de estos sectores llevaría en un mayor ahorro y proporcionaría un uso más eficiente del dinero público.

Salvo los países nórdicos que tienen una larguísima tradición de servicio público eficiente, en los países latinos conseguir un menor coste en sanidad, conseguir una sanidad más sostenible, pasa por una colaboración y hasta una cierta competitividad entre los sectores público y privado, de modo que donde no llega el sector público puede llegar el privado. Actualmente ya se externalizan muchos servicios en la sanidad y las escuelas, como los comedores, la limpieza, y otros servicios incluidos los clínicos, así como la gestión de algunos centros. Hay muchos hospitales concertados con el sistema público de salud que a buen precio cumplen con los mismos servicios y trabajan bajo control público.

¿Dónde está el problema? Es simplemente un problema de carácter ideológico. El sector privado es capaz de trabajar igual o mejor que el sector público porque en general  está gestionado de modo más eficiente, controla más los gastos, aparte de tener una mayor flexibilidad de las plantillas. El problema más grave que plantean los sindicatos y partidos de izquierda es que con la sanidad “no se puede hacer negocio”. Es absurdo. ¿Qué significa negocio? Si los costes son los mismos, las ganancias vienen por una mejor gestión. ¿Qué importancia tiene que alguien gane un dinero por gestionar mejor? También hay ejemplos en el sector público en que se perciben altos sueldos por gestionar mejor.  A veces sueldos muy superiores al sector privado, y conocemos ejemplos.

Se trata de mentalidades ancladas en el pasado y poco evolucionadas con la marcha de los tiempos. Si el parque hospitalario español es suficiente, entre público y privado, ¿por qué hay que construir más hospitales? ¿Por qué hay algunos hospitales tienen plantas vacías por falta de enfermos? Porque se construyeron obras faraónicas.

Pero lo que es más importante. La investigación pivota sobre la industria farmacéutica y de tecnología médica, fundamental para el avance de la medicina, y por lo tanto esta necesita ser una socia estratégica del sector público, y conseguir, como se ha puesto en evidencia, reducir los costes de enfermos como los crónicos con tratamientos innovadores. Los enfermos crónicos representan el 60 por ciento del gasto sanitario total y harían falta más políticas preventivas. En consecuencia, el sector público está condenado a colaborar con el sector privado para una sanidad más eficiente,  más moderna y más sostenible. Lo contrario son visiones estrechas y sin futuro.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.