El Papa ha pedido "al Señor que conceda su consuelo a cuantos sufren los efectos devastadores del huracán" en Acapulco, según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede el 27 de octubre de 2023. Esta ciudad turística de más de 600 mil habitantes, situada en el suroeste de México, en la costa del Pacífico, fue devastada en la noche del 24 al 25 de octubre por un huracán que causó una treintena de muertos.
En un telegrama dirigido al arzobispo de Acapulco, monseñor Leopoldo González, el Papa Francisco expresa sus condolencias y consuelo por las víctimas del huracán Otis en la costa mexicana. La carta, firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, expresa el profundo dolor del Santo Padre "ante la noticia de la catástrofe natural que ha afectado la costa del estado de Guerrero, causando víctimas, heridos y cuantiosos daños materiales", señala.
El Papa "eleva fervientes oraciones por el eterno descanso de los difuntos" y espera que la catástrofe suscite en la comunidad cristiana "sentimientos de ardiente caridad para colaborar en la reconstrucción de las zonas afectadas".
El Pontífice argentino expresó sus sinceras condolencias a los familiares de los fallecidos, así como su cercanía espiritual "al querido pueblo de Acapulco, al que envía su sentida Bendición Apostólica como signo de fe y esperanza en Cristo Resucitado".
Los estragos de Otis
El huracán Otis causó estragos en la noche del 24 al 25 de octubre, con ráfagas de hasta 310 km/h que mataron a una treintena de personas. Es probable que la cifra de muertos aumente, ya que los servicios de emergencia aún no han llegado a muchos pueblos de los alrededores de la ciudad.
En el propio Acapulco, el huracán destruyó el 80% de los hoteles de la ciudad, y ninguna de las 20 mil habitaciones de la infraestructura hotelera de la ciudad sigue operativa, según el presidente de la asociación hotelera local, citado por el diario Le Monde. La ciudad fue un destino de moda para turistas norteamericanos y europeos en el siglo XX, antes de decaer debido, en parte, a la creciente inseguridad. Ya fue azotada por el huracán Manuel en septiembre de 2013, que causó un total de 85 muertos y 200 mil heridos en México.